47. Exposición didáctica


   A) Exposición didáctica

   1. La exposición didáctica -que se podría llamar también lección explicativa- es el procedimiento por el cual el profesor, valiéndose de todos los recursos de un lenguaje didáctico adecuado, presenta a los alumnos un tema nuevo, definiéndolo, analizándolo y explicándolo.

    2. La exposición sigue, normalmente, los siguientes pasos:

    a) Introducción (con buena carga motivadora).

    b) Desarrollo (esencialmente analítico y bien ordenado).

    c) Síntesis, conclusión o aplicaciones concretas.

    3. Normas prácticas.

    - Trazar un plan cuidadoso de la exposición que se va a hacer, determinando su objetivo inmediato, delineando el esquema esencial del asunto, calculando bien el tiempo necesario y las técnicas que se van a aplicar.

    - Indicar a los alumnos el asunto del que se va a tratar y mostrar las relaciones con la materia que se ha estudiado. Es necesario ser claro y preciso en la exposición y metódico en la discusión del tema.

    - Emplear recursos hábiles de estímulo inicial y mantener el interés y la atención de los alumnos, dando vivacidad y sabor realista a las explicaciones.

    - Aplicar las normas propias del lenguaje didáctico en cuanto a estilo y elocución; no hablar demasiado deprisa; emplear frases cortas, pero claras y comprensibles; pronunciar correctamente y enunciar las palabras con claridad.

    - No quedar inmóvil en el estrado, ni aferrarse al texto o al programa. Hablar con desenvoltura, moviéndose con moderación y naturalidad, dirigiéndose directamente a los alumnos.

    - Intercalar breves pausas en la explanación, recurriendo a sencillos interrogatorios y debates para avivar la atención y el interés de los alumnos, invitándolos a una participación más activa; aclarar inmediatamente las dudas que surgen, no dejándolo para después.

    - Siempre que sea posible, ilustrar la explicación con material visual: láminas murales, mapas, diagramas, modelos impresos y proyecciones. A falta de ello, representar gráficamente en la pizarra los hechos de los que se trata y sus relaciones. Apoyar siempre el lenguaje en recursos intuitivos, dándoles más objetividad y realismo.

    - Transcribir en la pizarra, resumido, pero bien ordenado, el desarrollo del tema, acentuando los datos más importantes y sus relaciones.

    - Evitar disgresiones largas y observaciones marginales o irrelevantes, reservando el tiempo para los datos más esenciales, importantes e interesantes, dándoles el énfasis debido.

    - Cuando se lo considere necesario, intercalar algunas gotas de buen humor, para que la clase resulte más agradable, interesante y animada.

    - Comprobar de vez en cuando, por medio de preguntas oportunas y apropiadas, el grado de atención y de comprensión de los alumnos.

   Luis Alves Mattos. Compendio de didáctica general (adaptación) Con la autorización de Editorial Kapelusz.

    B) Interrogatorio

   1. Aunque antiquísimo (usado ya por Zoroastro en el Zend-Avesta, 1000 a.C.), es un procedimiento didáctico universalmente empleado para despertar y dirigir la actividad reflexiva de los alumnos. Dice Ruiz Amado que “el arte de interrogar es para el maestro el arte de las artes y la manera mas didáctica de enseñar”.

    2.- Funciones y tipos.

    El interrogatorio sirve para:

    a) Recordar conocimientos anteriores, necesarios para la comprensión de un tema nuevo; es el interrogatorio de fundamentación.

    b) Inducir la motivación inicial, despertando la atención y el interés de los alumnos hacia un asunto nuevo; es el interrogatorio motivador.

    c) Mantener e intensificar la atención de los alumnos, previniendo o interrumpiendo distracciones e indisciplinas; es el interrogatorio disciplinador.

    d) Estimular la reflexión y guiar el razonamiento de los alumnos; es el interrogatorio reflexivo o socrático.

    e) Diagnosticar deficiencias e incomprensiones de los alumnos en su aprendizaje; es el interrogatorio diagnosticador.

    f) Recapitular e integrar la materia; es el interrogatorio retrospectivo o integrador.

    g) Comprobar el rendimiento del aprendizaje; es el interrogatorio verificador.

    El interrogatorio, frecuente y oportuno, hecho con la debida técnica, atrae la atención de los alumnos y estimula su raciocinio, haciéndoles relacionar, comparar, juzgar, apreciar críticamente las respuestas dadas por los colegas y acompañar atentamente el desarrollo del asunto de la clase. Es, por tanto, un poderoso acicate para el aprendizaje auténtico.

    3.- Contenido y forma de las preguntas.

    Hay dos tipos fundamentales: (a) preguntas informativas o de memoria, y (b) preguntas reflexivas o de raciocinio.

    4.- Al formular las preguntas en clase, tenga en cuenta las siguientes normas:

    - Las preguntas deben ser claras, simples y bien definidas, enfocando un punto cada vez. Deben evitarse preguntas compuestas como “¿cuándo, cómo y con quién?”. Desdoblar esta pregunta en tres, formulando una cada vez.

    - Deben adaptarse al nivel mental y a la capacidad de los alumnos y expresarse en términos accesibles a su comprensión; ni demasiado fáciles, ni excesivamente difíciles.

    - Deben ser interesantes, atractivas, estimulantes y formuladas con habilidad.

    - No deben contener la respuesta ni sugerirla.

    - Deben ser constructivas, hilvanándolas con lógica y conducentes a una conclusión o punto que quede claro o fijado.

    - Deben distribuirse de modo que las respondan sucesivamente el mayor número de alumnos. Nunca se deben limitar a dos o tres alumnos y mucho menos a uno solo.

    - Deben exigir frases como respuesta, y no un simple “sí” o “no”; procúrese evitar la mera adivinanza.

    5.- Normas para dirigir bien el interrogatorio en clase.

    - Cuando sea posible, se deben pedir “voluntarios” para las respuestas, evitando la coacción de la llamada nominal.

    - Si la clase es indisciplinada o hay alumnos que monopolizan todas las respuestas, volver al sistema de la llamada nominal.

    - Formular la pregunta, siempre y en primer lugar, para la clase entera; después de una corta pausa indicar el alumno que deberá contestar.

    - No limitar el interrogatorio a uno o dos alumnos; distribuir las preguntas entre el mayor número posible de ellos, de suerte que puedan participar todos.

    - Las preguntas nominales se deben hacer en un orden que los alumnos no puedan prever y de acuerdo con la capacidad probable del alumno designado para contestar. Es inútil llamar a los menos capaces para responder preguntas difíciles.

    - No hacer del interrogatorio un castigo ni un instrumento de bochorno, sino un torneo interesante y animado, en el que todos quieran tomar parte.

    - Apreciar y elogiar las respuestas acertadas de los alumnos y destacar debidamente los aciertos.

    - Demostrar a los alumnos una actitud acogedora, de aprecio y de satisfacción, por los intentos honestos de responder con acierto, aun cuando no lo consigan; ayudar a los vacilantes, tímidos o confusos con estímulos didácticos oportunos.

    - Las preguntas formuladas con claridad suficiente no deben ser modificadas ni repetidas muchas veces, Sólo deben modificarse cuando se sienta que no están bien formuladas.

    - No satisfacerse con respuestas evasivas, confusas e incompletas; exigir respuestas claras, correctas, bien definidas y enunciadas de forma que toda la clase pueda oírlas.

   Luis Alves Mattos. Compendio de didáctica general (adaptación) Con la autorización de Editorial Kapelusz.

   C) Uso de la pizarra

   En la enseñanza simultánea, el empleo exclusivo del lenguaje hecho por el maestro no basta para que los alumnos adquieran una noción clara y nítida de lo que se les debe enseñar. Es preciso para eso que las explicaciones sean, en lo posible, reforzadas por otros recursos intuitivos, que le traduzcan en términos sensibles los datos conceptuales enfocados. Pues bien, la pizarra es sólo uno de los recursos intuitivos utilizables.

    En todas y cada una de las clases, la pizarra está siempre al alcance del profesor para reforzar sus explicaciones, eliminar ambigüedades, concretar abstracciones, fijar contrastes, realzar antinomias, trazar paralelos, establecer proporciones, esquematizar sucesiones, configurar situaciones complejas, describir el curso de los acontecimientos o la curva de los procesos en evolución... En realidad, es ilimitado el número de posibilidades de objetivación a las que la pizarra se puede prestar en manos de un profesor que tenga imaginación y completo dominio de la técnica.

    En tan sentido se debe interpretar el harto conocido adagio didáctico: “un pedazo de tiza bien aprovechado vale más que dos toneladas de teorías verbalizadas”.

   Cuando el maestro suplementa y vigoriza su lenguaje expositivo con resúmenes, sinopsis, esquemas y gráficos en la pizarra, se duplican los estímulos de actividad mental para los alumnos. Éstos reciben las informaciones por dos vías sensoriales simultáneas: auditiva y visual; ambas se suplementan entre sí, concurriendo para la integración mental de los conocimientos buscados y para su mejor retención.

   La siguientes normas prácticas, mencionadas a título de sugestiones, contribuirán a perfeccionar la técnica docente y a hacer la enseñanza más atractiva y productiva.

    - Antes de comenzar la clase, se debe limpiar bien la pizarra, eliminando los vestigios de su uso anterior.

    - Escribir siempre con letra legible y de tal tamaño que incluso los que se sienten al final de la clase consigan leerla sin dificultad.

    - Todo lo escrito en la pizarra para que los alumnos lo lean o copien debe destacarse por su exactitud y corrección gramatical y ortográfica.

    - En las clases, sólo se deben conservar los datos escritos hasta que los alumnos los transcriban en sus cuadernos; deben luego ser borrados, para ceder lugar a nuevos elementos.

    - Los términos técnicos, fórmulas, símbolos, fechas y otras indicaciones numéricas, nombres propios de lugares y personas, así como, en las disciplinas lingüísticas, el vocabulario fundamental, deben escribirse siempre en la pizarra con bastante claridad y completos, evitando las abreviaturas. Tales elementos presentan especial dificultad para ser captados por los oyentes, adultos inclusive.

   Con las nuevas tecnologías la pizarra digital es un material didáctico muy importante, con una metodología específica.

    Luis Alves Mattos. Compendio de didáctica general (adaptación) Con la autorización de Editorial Kapelusz.

   D) Selección del material

   El material escolar es algo de uso tradicional en la escuela, pero en el transcurso de pocos años se ha visto enriquecido enormemente con las aportaciones de la técnica.

    Tradicionalmente el libro viene constituyendo algo así como el centro de las actividades escolares.

    No hay por qué pensar que el libro haya de ser desterrado por los modernos medios de comunicación. Sin embargo, la necesidad de adaptar las necesidades escolares a las condiciones de cada alumno, exige un cambio de concepto y en la elaboración de los libros escolares.

    Atendiendo al proceso completo de aprendizaje, en una educación personalizada debería contarse con los siguientes tipos de libros: libro guía de trabajo, de estudio, de lectura, de referencia y libros o cuadernos de control.

    Si el objeto del aprendizaje es la realidad fácilmente se acepta la idea de que el enfrentamiento de los escolares con los objetos reales es más eficaz que la presencia de las representaciones gráficas o las descripciones verbales. De aquí el valor de las cosas reales como material de enseñanza y aprendizaje.

    El mundo que rodea a la institución escolar y a los estudiantes mismos ofrece una multitud de elementos materiales que pueden ser utilizados como auxiliares de la educación.

    En primer lugar, cosas naturales: tierras, piedras, minerales, plantas o sus partes (hojas, raíces...) y algunos animales.

    En segundo lugar, productos manufacturados, entre los que se pueden comprender desde cosas corrientes como cuerdas o telas hasta ejemplares de alfarería.

    Luego, el material representativo de la cultura y las preocupaciones humanas como revistas y periódicos.

    En el apartado de proyecciones fijas se incluye el proyector de diapositivas, el proyector de cuerpos opacos, el proyector de filminas y el retroproyector.

    Entre los de proyección móvil se incluyen todas las posibilidades que el cine y el vídeo ofrecen a la educación.

    Tal vez el magnetófono sea, junto con el retroproyector el aparato más útil dentro de la escuela. Su valor educativo radica en que se puede sustituir en muchas ocasiones la presentación verbal hecha por un profesor.

    La informática se está introduciendo progresivamente tanto en los Centros de enseñanza como en las familias y muchos alumnos tienen en su casa ordenadores compatibles que los utilizan principalmente para correr juegos y en menor medida para utilizar procesadores de textos y programas educativos.

    Se puede aprovechar este medio didáctico con la finalidad de que los alumnos realicen ejercicios complementarios a los del libro de texto, utilizando el ordenador del Colegio o el de su casa. Los programas educativos son interactivos con el escolar, de forma que el ordenador pregunta y el alumno contesta, siendo evaluado por el programa. Los programas suelen grabar los aciertos y los fallos de los alumnos y tienen elementos de motivación, como música o gráficos atractivos a los chicos. Hay más información en la tertulia de Internet.

   Fomento de Centros de Enseñanza. Manual Técnico del Profesor. Editorial Socusa 


   Tertulia dialogada.

 Escribir las dudas sobre este texto y dos ideas interesantes. Contestar por escrito a estas cuatro preguntas y llevarlas después a la reunión general de la tertulia:

 1. ¿Cuáles son las normas más importantes para la exposición?

 2. ¿Cómo mejorar el interrogatorio habitual?

 3. ¿Cómo usar la pizarra?

 4. ¿Qué materiales son más positivos en la enseñanza?

   Bibliografía:

 L. Porcher. Medios audiovisuales. Editorial Cincel-Kapelusz.

   Enlaces de Internet:

11 consejos para enseñar a pensar a nuestros hijos

Cómo desarrollar la inteligencia de tu hijo

El aprendizaje en Internet

Las nuevas tecnologías como material educativo

Motivar y enseñar a estudiar

Relaciones entre los profesores y alumnos

El ordenador en la enseñanza

Las computadoras benefician el aprendizaje

Hoy vamos a ordenadores


Tertulias dialogadas | Instrucciones | ListadoMás información | Para otro colegio

Aplicaciones didácticas | Ejercicios interactivosOtros ejercicios | Valores





®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL