Chilhood Obesity Prevention - Part 4

Childhood Obesity Prevention – Part 4

By Guilmo Barrio

      On this fourth article of a series, related to Childhood Obesity Prevention, I will continue presenting the main reasons why our children are suffering from overweight, beginning with the exercise facilities in Massachusetts schools.

      In a survey conducted by Massachusetts Public Health Association (MPHA) it was requested information on which types of the following school recreational facilities were available: playground, sports field or gymnasium.  As a whole, the answers were: 61% had a sports field, 67% had a playground, including middle and high schools, and 89% had a gym. Schools from higher income communities are better-equipped with exercise facilities.

      Schools serving lower income communities were significantly less likely to have a playground, gym, or sports field, compared to schools serving middle and upper income communities.  73% of self reported upper income schools have playgrounds, while only 55% of lower income schools do.  Significantly fewer urban schools have a gymnasium, 75% of them, compared to rural, 88%, and 95% of the suburban schools.

      Indoor gyms and safe playgrounds are especially important in urban schools, since there are fewer opportunities for children in the inner city to access safe play areas and supervised physical activity.

      As you can see, dear readers, physical exercise is fundamental for our children’s development, but unfortunately we are falling into a vicious cycle of inactivity, mal-nutrition, and reliance on vehicles, even to go the next corner business, and with this behavior, we are not helping children to be healthy.

      Now, you probably would be asking yourselves, what are the contributors to the childhood overweight problem?  Don’t believe that children’s own eating and physical activity behaviors are the only contributors to overweight and obesity.  Our society also has an influence in the following ways:

a) Fast food and junk food advertisements. More and more unhealthy foods and drinks are advertised and sold, including many public schools.  Fast food and junk food advertisers purposely target children whom they know have an increasing purchasing power.

b) Television watching and commercials. Children ages 2 to 7 years old, watch about 11 hours of television each week; and youngsters between the ages of 8 and 18 years old, watch about 22 hours a week.  This is all time spent not being active. In addition, 57% of Saturday morning TV commercials advertise foods and drinks of dubious nutritional value, including pre-sweetened breakfast cereal, candy, fast food, soda, cookies and chips.

c) Computers and video games.  Children are playing more video games and sitting at the computer for longer periods of time, rather than engaging in active play.

d) Fast food restaurants and eating out more often.  In the past, families got together to have their meals, but today many people are eating out with their children at fast food restaurants, so they have less control over how much fat, sugar and salt is in their food.

e) Another contributor to the childhood obesity is in the growing portion sizes. The portions served in restaurants and in food sales are getting bigger, to the extreme that people leave behind half of the plates, or take the leftovers back home.  For example, in the 50s and 60s a standard size Coke was 6.5 ounces. Now there is a Super Coke of 20 ounces. We must remember that every 7-ounce soda contains the equivalent of 10 teaspoons of sugar.

f) Soda vs. Juice or Milk.  More children than ever are drinking soda instead of other healthy drinks like milk or 100% fruit juice.

g) Reliance on vehicles. People drive, and many times with their children, to places that they should be walking to exercise. And,

h) Safe outside play areas and sidewalks.  In many areas, there aren’t sidewalks to stroll on, or enough play areas where children can play outside safely, what is demonstrating that we have plenty of room for improvement in our Commonwealth of Massachusetts.

      As you can see, we are living in a society where physical health is not a priority, which is influencing in an unhealthy way how we act, and as a consequence of it, our children are imitating us, copying what adults are doing. But in reality, it doesn’t have to be this way. If you are concerned about your children’s health, then we have to work in the solutions.

      We will continue with this series, in our next issue of Rumbo.  Don’t miss it!


Prevención de la Obesidad Infantil - Parte 4

Por Guilmo Barrio

      En este cuarto artículo sobre la serie de Prevención de la Obesidad Infantil, continuaré presentándoles los motivos principales que están motivando a que nuestros niños sufran de un sobrepeso, comenzando con las facilidades para hacer ejercicios en las escuelas del Estado de Massachusetts.

      En una encuesta efectuada por la Asociación de Salud Pública de Massachusetts (MPHA), se solicitó una información sobre qué tipos de facilidades recreativas estaban disponibles en las escuelas: si existía un área específica de recreo donde los estudiantes pudieran jugar, o si contaban con una cancha de deportes, o si había un gimnasio escolar.  Las respuestas fueron muy variadas: el 61% de las escuelas encuestadas contaban con una cancha deportiva, el 67% tenían áreas de recreo, incluyendo escuelas de enseñanza media y las escuelas superiores, y el 89% de ellas contaban con un gimnasio.

      Cabe notar, que aquellas escuelas ubicadas en comunidades donde sus residentes tienen un alto ingreso, están mejores equipadas, y cuentan con facilidades para que los estudiantes puedan hacer ejercicios.

      Las escuelas sirviendo a las comunidades de bajos ingresos, tenían significantemente  menos posibilidades de que pudieran contar con una cancha para desarrollar los deportes, un gimnasio escolar, o un área específica para el recreo de los estudiantes, en comparación con aquellas escuelas sirviendo a comunidades de familias de la clase media o de la clase alta.

      El 73% de las escuelas ubicadas en sectores de la alta sociedad, cuentan con áreas de recreo para sus estudiantes, mientras que solamente el 55% de las escuelas localizadas en sectores de bajos ingresos cuentan con lugares de recreación.  Además, muy pocas escuelas urbanas tienen un gimnasio, un 75% de ellas, en comparación con las escuelas rurales, que un 88% lo tienen,  y  las escuelas sub-urbanas, que un 95% de ellas  cuentan con un gimnasio para sus estudiantes.

      Para las escuelas sub-urbanas es muy importante poder ofrecer las facilidades de un gimnasio bajo techo y áreas de recreo que sean seguros, ya que para los estudiantes residentes dentro de la ciudad son muy escasas las oportunidades de poder tener acceso a un área de juego o recreación que sea seguro, o que puedan tener actividades físicas bajo una supervisión adecuada.

      Como pueden ver, estimados lectores, el ejercicio físico es fundamental para el desarrollo de nuestros niños y lamentablemente, estamos cayendo en un círculo vicioso de la inactividad, la mala nutrición, y la dependencia de los vehículos, hasta para ir al negocio de la esquina, y realmente no estamos ayudando mucho para que nuestros hijos se mantengan saludables.

      Ahora, ustedes se preguntarán, ¿qué es lo que contribuye al serio problema de la obesidad infantil? No crean que solamente el comportamiento de los niños, tanto en la mala alimentación como en su falta de ejercicios sean los únicos contribuyentes a este mal.  Nuestra sociedad también está influenciando de las siguientes formas:

a) La publicidad sobre las comidas rápidas o no saludables. Cada vez más y más se inundan los medios de comunicación masiva con publicidad de bebidas refrescantes y de comidas nada saludables para nuestro organismo, e incluso se venden en muchas escuelas públicas.  Los medios publicitarios de esas empresas alimenticias sin ningún valor nutritivo, tienen como propósito llegar a la población infantil, porque ellos saben que ahí existe un creciente poder de compra.

b) Los programas de televisión y sus anuncios comerciales.  Los niños en edades entre los 2 y los 7 años, ven programas de televisión por cerca de 11 horas cada semana; y los niños y jóvenes entre las edades de 8 a los 18 años ven programas de televisión alrededor de 22 horas semanales. Durante todo este tiempo, ellos permanecen inactivos.  Además, el 57% de los anuncios comerciales en la televisión, los sábados por la mañana, promocionan comidas y bebidas de muy dudoso valor nutritivo, incluyendo cereales azucarados para el desayuno, dulces y caramelos, comidas rápidas, refrescos carbonatados, galletas y papitas envasadas.

c) Uso de la computadora y los juegos de videos. Los niños se están entreteniendo más con juegos de videos y sentados frente a una computadora, por largos períodos de tiempo, en vez de estar envueltos en juegos de mayor actividad física.

d) Restaurantes de comidas rápidas y salir a comer fuera de la casa con más frecuencia.  Antiguamente las familias se reunían diariamente a comer juntos, pero hoy, mucha gente prefiere salir a comer fuera de la casa con sus niños, y generalmente lo hacen en restaurantes de comidas rápidas, donde los padres tienen menos control sobre cuánta grasa, azúcar y sal hay en sus comidas.

e) Otro de los contribuyentes en el problema de la obesidad infantil está en el creciente tamaño de las porciones. Las porciones que sirven en los restaurantes y en la venta de alimentos, cada vez son más grandes, al extremo de que mucha gente debe dejar la mitad de lo servido, por no ser capaces de consumirlo todo, o llevárselo para la casa. Por ejemplo, en las décadas de los años 50 y 60 el tamaño común y corriente de una Coca-Cola era de 6 onzas y media. Hoy, se sirve una Súper Coke que contiene 20 onzas. Debemos recordar que cada soda de 7 onzas contiene el equivalente a 10 cucharadas de azúcar.

f)  Los refrescos carbonatados contra los jugos y la leche.  Muchos niños, más que nunca, están bebiendo sodas o refrescos carbonatados, en vez de otras bebidas mucho más saludables, como la leche o los jugos 100% de frutas.

g) La dependencia de los vehículos.  La gente maneja con más frecuencia y muchas veces con sus niños, a lugares que podrían caminar para hacer ejercicios. Y,

h) La seguridad en las áreas de juego al aire libre y en las aceras. En muchas áreas, no hay aceras donde se pueda caminar con seguridad, como tampoco hay suficientes lugares donde los niños puedan jugar con seguridad al aire libre.

      Así que como ven, vivimos en una sociedad donde la salud física ya no es una prioridad, lo que influye a que actuemos de una manera poco saludable y como consecuencia, nuestros niños imitan lo que los adultos hacemos.  Pero, en realidad, no tiene que ser así.  Si usted se preocupa por la salud de sus hijos, entonces hay soluciones.  Continuaremos en la próxima edición de Rumbo. ¡No se la pierda!

Con la autorización de:  www.rumbonews.com






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