35. Padres, profesores y alumnos


    A) Padres, profesores y alumnos

    Si a los padres corresponde la primacía en la decisión de instituir o elegir un colegio al cual enviar a sus hijos, los profesores son quienes, unidos a ellos, toman la responsabilidad de estimular, orientar y dirigir la actividad colegial. En este sentido ocupan una posición posterior a la de los padres, anterior a la de los alumnos. Sin la decisión de los padres no hay chicos para los colegios, sin el trabajo de los profesores no hay actividad en los colegios.

   Pero esta primacía temporal, que hemos señalado: primero a los padres, segundo a los profesores, tiene su sentido en la estimulación de los alumnos. El colegio se funda para los alumnos. ¿Por qué entonces los últimos? Pienso que la contestación es sencilla: lo primero en la intención es lo último en la ejecución. Pudiéramos ordenar la actitud de los padres, profesores y alumnos diciendo que la misión de los padres está en posibilitar la acción de los profesores, la misión de los profesores está en estimular el trabajo de los alumnos y el  trabajo de los alumnos es su propia educación, su perfeccionamiento. Por esta razón no es incompatible hablar de que primero son los padres, después los profesores y por último los alumnos. Los padres son los primeros, ya que ellos tienen la primera responsabilidad de estimular la educación, los profesores son mediadores en el estímulo y la orientación de los alumnos, y los alumnos son los llamados a realizar en sí mismos la educación.

   Pero no hemos de quedarnos con la idea parcial de que la acción educativa es actividad en una sola dirección. En tanto que la relación entre educadores y educandos, el acto educativo refluye en todos los que en él toman parte. Aceptando este supuesto, llegamos a la consecuencia de que, aunque el Colegio se funde o instituya para la educación de los alumnos, no habrá verdadera y eficaz educación si a su vez no se orienta a profesores y padres.

     Víctor García Hoz. Ideas para la educación. Editorial Rialp. Pág. 142-143.

     Tertulia dialogada de la Relación familia-colegio.  Otras tertulias.

    B) Fortaleza y templanza

    Cuando surgen en el alma aquellas dos grandes virtudes, la fortaleza y la templanza, freno ésta contra las más más bajas pasiones, aliento aquélla contra toda cobardía y timidez.

   No, no se engañe el alma al cifrar tan halagüeñas esperanzas en la práctica y posesión de la verdad; y la libertad verdadera y la personalidad más noble y la restauración y el perfeccionamiento de todas sus facultades serán el fruto inestimable de su completa sumisión a la verdad

    P. Valentín Caballero, Sch. P. Orientaciones pedagógicas de san José de Calasanz. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. pág. 74.

   Ejercicio interactivo de la Privación.   Otros ejercicios.

   C) Energía del carácter

    Una matizada energía del carácter vendría a completar en seguida la santa audacia con que maestras y profesoras sin tradición cultural femenina adonde volver los ojos, se acercan a las aulas seguras de que les será dado alcanzar la santidad de vida "estudiando, aprendiendo y enseñando".

   Aun para la mujer, la educación cristiana es siempre una concepción recia de la perfección, que habla de violencia, de negación, de cruz, de dolor, de muerte. Hay que reconocer que, a su lado las sensiblerías y condescendencias de algunas corrientes psicopedagógicas contemporáneas no hace buena figura.

  San Pedro Poveda. Itinerario pedagógico. Estudio preliminar de Ángeles Galino. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Pág. 75.

   Ejercicio interactivo de la Autoeducación.   Otros ejercicios.






Ideas educativas | Aplicaciones didácticas | Ejercicios interactivosOtros | Valores





®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL