68. El sida


    A) Green insiste: El preservativo no es la solución contra el sida

    A Edward Green, director del “Proyecto de Investigación sobre la Prevención del sida” de la Universidad de Harvard, no le importó coincidir haces unos meses con Benedicto XVI en que la solución a la epidemia no es más preservativos, sino cambios en la conducta sexual. Pese al revuelo que provocaron sus palabras, ha vuelto a repetirlas en una entrevista para Il Sussidiario.net realizada con ocasión del Meeting de Rímini.

    Green lleva más de veinte años investigando estrategias para combatir el sida. Uno de los datos más positivos es que, desde hace unos once años, las tasas de nuevos infectados por VIH han descendido en todo el mundo. Pero todavía hay algunos países en los que el sida sigue aumentado; entre ellos, Estados Unidos.

    Por eso a Green le sorprende que sea precisamente su país el que vaya a darle lecciones a África. “Deberíamos ir a Uganda y aprender.

 También hay otros países africanos en donde el sida está descendiendo, por ejemplo, Zambia, Kenia, Zimbabue, Etiopía o Malaui. En todo ellos, se registra una reducción del número de parejas sexuales”.

    El pasado marzo, Green se situó en el punto de mira de la opinión pública cuando afirmó que coincidía en lo sustancial con la visión de Benedicto XVI sobre el modo de combatir el sida en África. En su viaje a Camerún y Angola, el Papa dijo que el problema “no puede resolverse simplemente con la distribución de preservativos; al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema”. La solución, añadió el Papa, exige “una humanización de la sexualidad”.

    El Papa tenía razón

    Las declaraciones del Papa desencadenaron una oleada de críticas; muchos consideraron entonces que sus opiniones eran contrarias a la evidencia científica. Por eso sentó tan mal en algunos sectores que, unos días más tarde, un experto de la talla de Green se mostrara de acuerdo con el comentario que hizo Benedicto XVI (cfr. Aceprensa, 2-04-2009).

    En el Meeting de Rímini, Green aclaró que es posible que no coincida en todo lo que dice el Papa sobre el uso de los preservativos. Por ejemplo, él defiende que los preservativos han funcionado en algunos lugares como Tailandia y Camboya. Sin embargo, no duda en afirmar otra vez que en lo esencial da la razón a Benedicto XVI.

    “Sabía que la parte más controvertida de sus declaraciones iba a ser la afirmación de que los preservativos podían aumentar el problema. Pero el hecho es que, desde hace muchos años, venimos observando que hay una relación entre el aumento del uso de condones y el aumento de la tasa de prevalencia del VIH”.

    “Y cuando estudiamos quiénes son los que se infectan comprobamos que tienden a ser los que usan condones”. Es posible, dice Green, que el uso de preservativos genere un comportamiento desinhibido, es decir, lo que se llama “compensación de riesgo”: “Cuando se usa algún instrumento para reducir un riesgo, como el preservativo, a menudo se pierden los beneficios asumiendo un riesgo mayor que si uno no lo usara”.

    La conclusión de Green es clara: sólo un comportamiento sexual responsable puede frenar la pandemia. “Los condones no pueden ser la solución. Más bien, la respuesta a este problema se encuentra en actitudes como el respeto a tu mujer o a tu marido. El mensaje a los adolescentes debería ser: ‘preservaos, retrasad el inicio de las relaciones sexuales’”.

    Justo lo contrario de lo que promueven algunos programas de prevención del sida: “En estos momentos, Suazilandia es el país que tiene la tasa de infección más alta del mundo. He vivido allí cuatro años, así que conozco bien el país. Pues bien, la actual estrategia consiste en decir que el sexo es divertido; de hecho, el lema de su última campaña fue: ‘Condones: donde está la diversión’”.

    Aparcar la ideología

    Durante muchos años, Uganda ha sido un ejemplo palpable de cómo se puede frenar el sida gracias a cambios de conducta. Aunque los partidarios de repartir condones nunca han llegado a creérselo, la realidad es que su célebre estrategia ABC (abstinencia, fidelidad y uso del condón si falla lo anterior) logró reducir la tasa de infección por VIH desde un máximo del 15% a principios de los noventa a en torno a un 4% en 2003.

    Sin embargo, esta tendencia parece estar cambiando en la actualidad. Y Green culpa de ello a la obsesión que tiene Occidente por difundir el uso del preservativo entre los ugandeses. Además, a su juicio, la experiencia de Uganda demuestra que los avances en la lucha contra el sida no dependen principalmente del dinero.

    “El programa más efectivo que ha visto el mundo hasta la fecha se puso en práctica en Uganda a finales de los ochenta. En esa época, el programa costaba cada año 23 centavos por persona. Hoy Uganda está siendo inundada de dinero; aunque todavía no llega a los niveles de otros países, los donantes están gastando como mínimo hasta ocho veces más que antes y, curiosamente, la tasa de infección ha vuelto a subir”.

    “La mayor historia de éxito del mundo [en la batalla contra el sida] se ha visto truncada por la presión que ejercen las donaciones extranjeras, incluidas las de mi país, para que Uganda haga lo mismo que hacen los demás países: promoción de los preservativos, hacerse la prueba del VIH y tratar las enfermedades de transmisión sexual, dejando a un lado los mensajes como la fidelidad a la propia pareja. El coste de los programas ha aumentado, pero la eficacia ha disminuido. Y la explicación que se da es que siguen faltando condones”.

    A continuación, Green explica las incomprensiones que ha sufrido por sostener semejante postura: “En Estados Unidos estamos tan polarizados, que la gente piensa que si defiendes la estrategia ABC eres un incondicional de Bush”. Precisamente ahora, Green está escribiendo un libro (Sida e ideología) en el que denuncia el empeño de una industria multimillonaria por difundir la irresponsabilidad sexual aun a costa de la vida humana.

    Según este experto de Harvard, la razón de que todavía no se haya dado un cambio de paradigma en la lucha contra el sida (pasando de un enfoque centrado en la difusión de los preservativos a una estrategia basada en los cambios de conductas) se encuentra, en buena medida, en el poder de adoctrinamiento que tiene esta industria.

    Frente a la presión de este movimiento, Green propone abordar el problema del sida sin prejuicios ideológicos: “La clave es el sexo responsable, basado en la confianza y en el mutuo respeto. No importa si eres católico o protestante, hetero u homosexual. Existen algunas organizaciones gays que defienden el valor de la fidelidad frente al sexo duro. Pero nunca se oye hablar de ellas, porque están silenciadas por la voz de los grupos activistas que dominan los medios y el debate sobre el sida”.

    Edward Green. Fuente: Il Sussidiario.net. Con la autorización de: www.aceprensa.com

     B) La India y el sida

    La Iglesia católica en la India ha presentado recientemente un ambicioso programa de lucha contra el sida. A la presentación de dicho plan acudió el ministro de Sanidad y Bienestar Familiar, Anbumani Ramadoss, quién manifestó : “Es fácil crear hospitales, escuelas y otras instituciones en las ciudades, pero hacerlo en los lugares remotos y gestionarlos eficazmente ayudando a toda la comunidad es una tarea tremenda, así que quiero felicitar a toda la comunidad cristiana de nuestro país por este gesto noble”.

    El programa incluye planes de prevención fomentando los compromisos entre los jóvenes de abstinencia hasta el matrimonio, el tratamiento médico de los enfermos y el fomento del trato digno a los mismos.

    Actualmente el 85% de las instituciones médicas católicas se encuentran en ámbitos rurales adonde no llega el actual boom económico de la India.

    Los católicos representan solo el 1’5% de la población de la India lo cuál indica el compromiso universal de la Iglesia de Roma con todos los seres humanos independientemente de sus creencias o razas.

     Aníbal Cuevas. http://anibalcuevas.blogs.com/ser_audaces/

    C) Uganda ha combatido el sida con éxito

   “Uganda es el único país de África que ha combatido el SIDA con éxito”

    Noticia del comité independiente antisida, miércoles 10 de octubre de 2007

      Ningún otro país ha experimentado un descenso comparable en el número de infectados. Un brillante documental llamado “El Cambio ya Empezó” celebra esta victoria de la vida y el sentido común.

    No es un secreto para nadie que el Bajo Sahara Africano es víctima de una extendida epidemia del SIDA. De acuerdo a las estadísticas publicadas en el 2006 por la UNAIDS (Programas de Naciones Unidas en HIV/SIDA), un estimado de 24.5 millones de personas en esa región eran seropositivos a finales del 2005, con 2.7 millones de personas contrayendo el virus solamente en ese año.

      Desesperados por detener la propagación de esta enfermedad, que va en camino a convertirse en la plaga más destructiva de todos los tiempos, los países de África golpeados por el SIDA han volteado los ojos hacia Occidente. Sin embargo la asistencia que han recibido parece haber sido más dañina que buena.

      Las agencias de ayuda de occidente dominadas por una mentalidad secular han bombardeado el continente con programas liberales de educación sexual y condones. A la fecha y de acuerdo a las estadísticas publicados por UNAIDS (disponible haciendo clic aquí), los índices de infecciones de HIV en África continúan aumentando, lo que sugiere que dichos programas, en vez de frenar la propagación de la enfermedad, realmente están contribuyendo a transmitirla alentando un comportamiento riesgoso.

      Sólo un país Africano, Uganda, ha combatido exitosamente el SIDA. El índice de VIH prevalente ha bajado drásticamente en los últimos años. En 1992 más del 18% de la población adulta sometida a análisis resultó positiva en la prueba del virus del SIDA. Para finales del 2005, sólo el 6.7% resultó positiva. Ningún otro país ha experimentado un descenso comparable al de este país.

      ¿Cómo fue que se consiguió esta extraordinaria respuesta en tan poco tiempo? Las organizaciones de occidente que brindan ayuda, ansiosos por justificar sus programas (y sus descubrimientos), falsamente atribuyen este descenso a la educación sexual y al uso del condón. Sin embargo, los mismos ugandeses cuentan una historia mucho más sencilla. Una historia que puede ser resumida en una sola palabra: abstinencia.

      El héroe anónimo de la victoria de Uganda sobre el SIDA es una monja católica llamada Hermana Miriam Duggan, M.D, A los inicios de la lucha contra esta mortal enfermedad la Hermana Miriam desarrolló un programa llamado “Educación para la Vida”, un programa que alienta a las personas a vivir la abstinencia sexual antes del matrimonio y la fidelidad dentro de él.

      Educando a las personas acerca de los peligros de la promiscuidad sexual y sus mortales consecuencias, “Educación para la Vida” ha ayudado a cambiar la mentalidad de la gente de Uganda. La Hermana Miriam Duggan y sus colaboradores insisten en que este programa, junto con la buena disposición del gobierno para aceptar la educación de la abstinencia, es lo que ha ayudado a reducir la epidemia del SIDA en Uganda.

      “Pienso que en la actualidad debe ser muy confuso para los jóvenes responder a la pregunta ‘¿qué camino debería tomar?’” dice Thandi Hadebe, un educador en la abstinencia del programa Educación para la Vida. “Y es aquí donde pienso que fallamos con nuestros jóvenes; porque damos mucha información contradictoria”. Hadebe culpa de la epidemia del SIDA a la promoción indiscriminada del condón y a los diversos mensajes de “sexo seguro” que envían los educadores.

      Educación para la Vida ensaya una aproximación diferente. “enfatizamos el aspecto de la libertad como parte de ellos, y que pueden usarla para protegerse” dice Fr. Andrew Shjngange, otro educador con el programa.

      Un nuevo y brillante documental llamado “El Cambio ya Empezó” celebra esta victoria de la vida y el sentido común. Desarrollado por el Obispo Hugo Slattery de la Diócesis de Tzaneen en Sudáfrica, este documental cuenta la historia de la Hermana Miriam y explica cómo funciona en la práctica el programa “Educación para la Vida”.

      En Sembrando con Lágrimas, el sustento documentario de la hermana para el citado documental “El Cambio ya Empezó” , el Obispo Slattery describe el trabajo de organizaciones basadas en la fe que tratan con las consecuencias sociales del VIH/SIDA. Como es lógico, es la gente de fe la que es heroicamente solidaria con los infectados en sus hogares, y el personal de los orfanatos llenos de huérfanos y niños llorando. (Estos excelentes documentales fueron producidos por Metanoia Media, y pueden ser ordenados vía Internet en CatholicStudio.com ).

      Pocos conocen mejor que el Obispo Slattery los problemas de la epidemia del VIH/SIDA. El índice de adultos con VIH en Sudáfrica era del 18.8% al final del 2005, o cerca de lo que hubo en Uganda hace 15 años. El programa “Educación para la Vida” ha sido introducido en su diócesis y se extendió a lo largo de toda Sudáfrica.

      El asombro éxito de Uganda en combatir la propagación del SIDA puede ser atribuido a este revolucionaria proximación al problema: a través de la promoción de la abstinencia sexual antes del matrimonio y la fidelidad dentro de él.

      “(SIDA) es una amenaza para toda la civilización, es una amenaza para nuestro futuro, es un asunto que nos mueve a preguntarnos ‘¿habrá nuevas generaciones por aquí en el futuro?’” dice el Obispo Slattery. “Suena pesimista visto de esa forma, pero en realidad, el problema es muy grave, si ves las estadísticas”

      “Se hace cada vez más evidente día a día que la obsesión del mundo occidental en la promoción del condón está estorbando severamente los esfuerzos de los países africanos para manejar efectivamente el VIH/SIDA”, dice el Obispo Slattery. “El único país que muestra un progreso real combatiendo contra esta enfermedad es Uganda… a través de la promoción de la abstinencia antes del matrimonio y la fidelidad dentro del matrimonio.

      El mundo occidental se rehúsa a aceptar y destacar este tremendo logro. Por el contrario, están haciendo todo lo posible por arruinarlo usando todo medio disponible para promover el condón en este país, contra el deseo de los líderes de gobierno.

      ¿Habrá alguien en USAID que esté al tanto de todo esto?

    Con la autorización de: Ismael Martínez Sánchez

     D) Mensajes truncados contra el sida

    Una historia irreal. Supongamos que la ministra de Sanidad y el ministro de Asuntos Exteriores son una pareja estable... Aunque hace unos meses el ministro de Exteriores tuvo un lío con la ministra de Cultura... Que es la actual novia del ministro de Industria, el amigo de la ministra de la Vivienda, ex del ministro de Defensa...

    Es pura fantasía, pero responde a la lógica de la campaña contra el sida que acaba de lanzar el Ministerio de Sanidad español (expresada en esos mismos términos pero solo con nombres de pila). Una campaña que da por supuesto que la promiscuidad es lo normal, y que la fidelidad es un hábito sexual tan en riesgo de extinción como el lince ibérico.

    En cualquier caso, el Ministerio vuelve a presentar el preservativo como “la forma más eficaz de protección” contra el sida. Ciertamente es la única forma de protección si se ha descartado de entrada una conducta sexual responsable y si se ha renunciado a promover cualquier cambio de hábitos sexuales como no sea el de adoptar el preservativo.

    En otros países donde las cifras de contagio son más graves que en España han comprendido ya las limitaciones de este adoctrinamiento para poner un preservativo en cada bolso. En Costa de Marfil, el 12% de las personas de 15 a 39 años están infectadas; en algunas regiones, la proporción alcanza el 20%. Las campañas para extender el uso del preservativo también se frecuentan en estos lugares, pero la estrategia es bastante más amplia, y más reeducativa.

    Ya se han visto los buenos resultados en Uganda, que ha reducido la tasa de infectados del 15% al 5%. Según los estudios, la disminución de casos de sida en Uganda se relaciona más con los cambios de estilos de vida de la población que con el uso del preservativo.

    Costa de Marfil se ha propuesto seguir los pasos de Uganda. Christine Nebout-Adjobi, ministra de la Lucha contra el Sida, dice que “está muy claro que el preservativo, o solo el preservativo, no es la solución. Hay que actuar sobre las costumbres, sobre los valores profundos de las personas, sobre sus valores morales. En Uganda trabajan así y parece que les va bien”, declara a “Mundo Negro” (diciembre 2004).

    Esa convicción se refleja en las campañas del país: “Si usted ha visto los anuncios contra el sida en televisión, que paga nuestro Ministerio, el orden en que se presentan estas cosas es abstinencia, fidelidad y, al final, preservativo”. El Ministerio tiene en marcha un proyecto de “sensibilización de los jóvenes en los valores morales”, entre los que se incluye un tríptico dirigido a jóvenes de 15 a 18 años, titulado “La trivialización del sexo pudre nuestra sociedad”. Quizá el Ministerio de Sanidad español podría comprar los derechos para traducirlo aquí.

    En Costa de Marfil han comprendido también que la estrategia de la lucha contra el sida debe adecuarse a los diferentes públicos, insistiendo en distintos aspectos según los casos y los riesgos. Es lo que los expertos en la lucha contra el sida denominan la estrategia ABC (Abstain, Be faithful, use Condoms): continencia en los jóvenes, fidelidad de los adultos, preservativo si lo anterior no se respeta, pero advirtiendo que reduce el riesgo de infección en un 80-90%, a condición de que se use bien y en todos los casos.

    En Costa de Marfil han aprendido a diferenciar las campañas. Según la ministra, en 1992 empezó un proyecto de información para prostitutas, cuando dos de cada tres eran seropositivas. El fin era informarles de los riesgos de la enfermedad y, en consecuencia, invitarles a usar el preservativo. La campaña ha logrado que en diez años la tasa de prostitutas seropositivas haya bajado a un tercio.

    El Ministerio de Sanidad español todavía no ha aprendido a deletrear este ABC de la lucha contra el sida, y hace campañas con el mismo mensaje para colegialas que para prostitutas.

    Juan Domínguez. Con la autorización de: www.aceprensa.com


 Tertulia dialogada.

 Escribir las dudas sobre este texto y dos ideas interesantes. Contestar por escrito a estas cuatro preguntas y llevarlas después a la reunión general de la tertulia:

 1. ¿Cuáles son las razones de Green?

 2. ¿Qué pasó en la India?

 3. ¿Cómo combatió Uganda el sida?

 4. ¿Cuáles son los mensajes positivos?

   Bibliografía:

   Tomás Melendo. Ocho lecciones sobre el amor. Editorial Rialp.

   Enlaces de Internet:

La prevención del sida

Libro: Promesas rotas. El sida en África

Humanización de la sexualidad y no preservativos para vencer el sida

Personalidad: la ida fácil

La educación de los más jóvenes sobre el sexo


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