52. Octavo mandamiento: no dirás falso testimonio ni mentirás

  Introducción

   Cuenta el Evangelio que, en el juicio de Jesús ante el Sanedrín, los judíos presentaron testigos falsos que le acusaban de muchas cosas para condenarle. Ante aquellos testimonios falsos y contradictorios, Jesús permanecía en silencio. Sólo habló cuando el Sumo Sacerdote le preguntó: "¿Eres tú el Mesías, el Hijo de Dios?" (Marcos 14,61). Y confesó la verdad, aunque por decir la verdad sufrió tantos ultrajes y la muerte.

    El octavo mandamiento: "No dirás falso testimonio ni mentirás" es muy necesario, sobre todo cuando las relaciones entre los hombres están enturbiadas por tanta mentira, calumnias difamaciones y falsos testimonios. A todo esto hemos de oponer el amor a la verdad.

  A. Contesta con una palabra.

 Los judíos presentaron ante Jesús testigos

 ¿Eres tú el Mesías, el Hijo de

 Por decir la verdad Jesús sufrió ultrajes y la





1. Jesús enseña a decir la verdad

   Jesús nos enseña con su ejemplo a decir la verdad, aunque esto le costara muchos sufrimientos y la muerte. La verdad, dice Santo Tomás, es algo divino: hay que respetarla y amarla. A veces, decir la verdad cuesta y exige esfuerzo; pero hay que ser valientes para decirla siempre y no mentir.

    Jesús dijo en una ocasión: "Sea vuestro modo de hablar: sí, sí, o no, no. Lo que excede de esto, viene del Maligno" (Mateo 5,37). Es un buen lema que nos ayudará a ser sinceros y leales con Dios, con nosotros mismos y con los demás.

2. El daño de la mentira

   Igual que una cerilla -una cosa tan pequeña- puede destruir un bosque, así la mentira puede destruir cosas grandes, como la amistad de un amigo o la confianza de los padres. Si se miente a los amigos  o a los padres, se acaba perdiendo su amistad y su confianza. Después, aunque el mentiroso diga la verdad, ya no se le cree. Para vivir en sociedad es indispensable ser sinceros y decir la verdad. Para ello hemos de esforzarnos en la sinceridad con nosotros mismos, sin ocultarnos la verdad. Aun cuando nunca de debe mentir, en ocasiones se debe callar para guardar un secreto o para no perjudicar a otra persona.

3. Motivos por los que se miente

   Con frecuencia se miente por miedo o vergüenza de ser descubiertos; otras veces, para salir de un apuro o para gastar una broma. Puede ser pecado mortal mentir en asuntos importantes, o sabiendo que hacemos un daño grave.

    Si el bien común o particular no exige que callemos, un cristiano debe decir siempre la verdad, incluso hasta el martirio, que es supremo testimonio de la verdad de la fe.

  B. Hay 8 frases verdaderas y 3 falsas. Pulsa en los números de las verdaderas.

 Jesús enseña a decir la verdad

 San Agustín dice que la verdad es algo divino: hay que respetarla y amarla

 Hay que ser valientes para decir siempre la verdad y no mentir

 La Virgen dijo: Sea vuestro modo de hablar: sí, sí, o no, no

 Si se miente a los amigos o a los padres, se acaba perdiendo su amistad y su confianza

 En ocasiones se debe callar para guardar un secreto o para no perjudicar a otra persona

 A veces se miente por miedo o vergüenza de ser descubiertos

 El cristiano debe decir la verdad, excepto en el martirio

 Antes se coge al mentiroso que al cojo

 Al mentir se pierden los amigos

 Jesús es la Verdad y el demonio la mentira

4. El octavo mandamiento ordena respetar la honra de los demás

   La honra es un bien más importante que los bienes materiales. Todos los hombres tienen derecho a su fama; por eso no podemos robar o destruir la honra de los demás.

    a) Modos de destruir la honra. Destruye la honra de los demás:

        - La calumnia, que es exagerar las faltas de los demás o decir que han hecho algo malo sabiendo que no es verdad.

        - La maledicencia o difamación, por difundir injustamente los defectos ocultos del prójimo.

        - El falso testimonio, declarando en un juicio algo que no es verdad y perjudica al prójimo.

        - El juicio temerario, que consiste en pensar mal de los demás sin justo motivo.

        - Violando el secreto, que manifiesta lo que debía callar.

    b) Actuación del cristiano. El que oye hablar de los demás -sea persona particular o institución (familia, Iglesia, etc.)- está obligado a no escuchar lo que se dice y a defender con valentía o a disculpar, si lo que dice es verdad.

    c) Obligación de restituir la honra. Dios quiere que seamos como los guardianes de la buena fama de los demás. El que destruye esta buena fama peca gravemente, si el defecto que descubre o el daño que produce es grave. El que ha dañado la buena fama del prójimo está obligado a reparar, esto es, a decir públicamente que aquello que ha dicho no es verdad o que ha exagerado. La reparación hay que hacerla -igual que cuando se roba algo material- para que se pueda perdonar el pecado.

5. Cuidar y defender nuestra buena fama

   Durante el juicio ante el Sanedrín, un criado dio una bofetada a Jesús que respondía a Caifás. Y el Señor se defendió: "Si hablé mal, muéstrame en qué, y si bien ¿por qué me pegas?" (Juan 18,23). Jesús da ejemplo de cómo hay que defender la buena fama cuando nos atacan injustamente.

6. Podemos ayudar a los demás con la corrección fraterna

   La caridad nos llevará a decir con nobleza, a decir las cosas a la cara, de frente, nunca de espaldas. Decir las cosas con verdad y caridad es ayudar a nuestros hermanos con la corrección fraterna. Podemos recordar lo que dijo Jesús: "La verdad os hará libres" (Juan 8,32).


Curso de Catequesis. Don Jaime Pujol Balcells y Don Jesús Sancho Bielsa. EUNSA. Navarra. 1982. Con la autorización de los autores.


C. Hay 6 frases verdaderas y 2 falsas. Señala los números de las verdaderas

 La calumnia es exagerar las faltas de los demás

 La maledicencia o difamación es difundir injustamente los defectos ocultos del prójimo

 El falso testimonio es pensar mal de los demás sin justo motivo

 Juicio temerario es declarar en un juicio algo que no es verdad

 Violar el secreto es decir lo que se debía callar

 El que oye hablar mal de los demás está obligado a no escuchar

 El que ha dañado la buena fama del prójimo está obligado a reparar

 Podemos ayudar a los demás con la corrección fraterna

  Preguntas de los catecismos

1. ¿Qué ordena el octavo mandamiento?  El octavo mandamiento ordena decir la verdad y respetar la fama del prójimo.

2. ¿Qué prohíbe el octavo mandamiento?  El octavo mandamiento prohíbe la mentira, la calumnia, la maledicencia o difamación, el falso testimonio, el juicio temerario y toda ofensa contra el honor y la fama del prójimo.

3. ¿A qué están obligados los que han perjudicado al prójimo en su fama?  Los que han perjudicado al prójimo en su fama están obligados a reparar en lo posible el daño causado.

  D. Selecciona el botón de la respuesta correcta. Abajo están las posibles respuestas 

 PREGUNTAS

 RESPUESTAS

 ¿Qué ordena el octavo mandamiento?

 ¿Qué prohíbe el octavo mandamiento?

 ¿A qué están obligados los que han perjudicado al prójimo en su fama?


 POSIBLES RESPUESTAS
 A  La mentira, la calumnia, la maledicencia o difamación, el falso testimonio, el juicio temerario y toda ofensa contra el honor y la fama del prójimo.
 B  Decir la verdad y respetar la fama del prójimo.
 C  A reparar en lo posible el daño causado.





  Propósitos de vida cristiana

- No hablar mal de los demás ni permitir que lo hagan los otros; si se ha faltado, reparar en seguida los daños causados.

- Reconocer las propias faltas, sin disculparse.


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Artículo: La engañosa mentalidad del laicismo

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