46. Segundo mandamiento: No tomarás el nombre de Dios en vano

  Introducción

   En un libro se contaba este hecho histórico:

    "Había una cantante de ópera que había tenido muchos triunfos y le habían aplaudido en las principales ciudades del mundo. Pero un día comenzó a perder la voz y a sentir molestias en la garganta. Los médicos le descubrieron un mal incurable que podría acabar con su vida. Para evitarlo necesitaba operarse urgentemente. Le dijeron: Ya no podrá usted cantar y ni siquiera hablar jamás. El día convenido, momentos antes de la operación, le dijeron si quería decir algo. Ella respondió con una sonrisa: Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Fueron las últimas palabras que pronunció".

Es una anécdota conmovedora y ejemplar. El segundo mandamiento de la Ley de Dios nos manda precisamente honrar el nombre de Dios.

  A. Contesta con una respuesta.

 Lo último que dijo la cantante de ópera fue el

 El segundo mandamiento nos manda honrar el nombre de





1. El nombre de Dios es santo

   Dios es santo, y su nombre también lo es porque el nombre representa a la persona. Así se explica que, si alguien pronuncia de forma irreverente el nombre de una persona querida, sintamos indignación. Es la razón de que cuando nombramos a Dios, no pensemos en unas letras que componen una palabra, sino en el mismo Dios, Uno y Trino Por eso hemos de santificar su nombre y pronunciarlo con gran respeto.

    Los ángeles y los santos en el cielo alaban continuamente el nombre de Dios, proclamándolo santo, santo, santo. Nosotros pedimos en el Padrenuestro: "Santificado sea tu Nombre", y hemos de esforzarnos para que el nombre de Dios sea glorificado en toda la tierra.

2. Cómo honramos el nombre de Dios

   Honramos o santificamos el nombre de Dios cuando lo alabamos como Creador y Salvador, confesando ante los hombres que es nuestro Dios y Señor; escuchando con devoción o meditando la palabra de Dios; cuando damos gracias por todo lo que nos concede o pedimos con confianza su ayuda y protección; cuidando todo lo que está consagrado; cuando procuramos que Dios sea conocido, amado y honrado por todos; jurando con piedad, justicia y verdad, y cuando hacemos votos o promesas de cosas gratas a Dios con intención de cumplirlas.

3. El respeto de las cosas santas

   En atención al nombre de Dios, que de alguna manera ostentan, hemos de respetar los lugares, las cosas y personas a Él consagradas. Son lugares sagrados los templos y los cementerios, que exigen un comportamiento lleno de respeto y dignidad. Son cosas sagradas el altar, el cáliz y otros objetos dedicados al culto. Son personas consagradas los ministros de Dios y los religiosos; por tanto, el Papa y los obispos merecen todo respeto -por lo que representan- y nunca se debe hablar mal de ellos.

    Si se profanan cosas o lugares sagrados o se injuria a las personas consagradas a Dios, se comete un pecado de sacrilegio.

B. Contesta con una palabra.

 El nombre de Dios es

 En el Padrenuestro decimos: Santificado sea tu

 Honramos el nombre de Dios cuando hacemos promesas con intención de

 Hemos de respetar las cosas

 Los templos y cementerios son lugares

 Los obispos y sacerdotes son personas

 Si no se respetan las cosas santas se comete un pecado de

4. El juramento es poner a Dios por testigo

   A veces es necesario que el que hace una declaración sobre lo que ha visto u oído, haya de reforzarla con un testimonio especial. En ocasiones muy importantes, sobre todo ante un tribunal, se puede invocar a Dios como testigo de la verdad de lo que se dice o promete: eso es hacer un juramento. Fuera de estos casos no se debe jurar nunca, y hay que procurar que la convivencia humanase establezca en base a la verdad y honradez. Jesús dijo: "Sea, pues, vuestro modo de hablar: sí, sí, o no, no. Lo que exceda de esto, viene del Maligno" (Mateo 5,37)

5. Voto y promesa

   Voto es la promesa deliberada y libre, hecha a Dios acerca de un bien posible y mejor, con intención de obligarse. La costumbre ha de ser el hacer propósitos que nos ayuden a mejorar, sin necesidad de votos y promesas, a no ser que Dios así nos lo pidiera. Si alguna vez queremos hacer alguna promesa a Dios, es prudente preguntar antes al confesor, para asegurarnos de que podemos cumplirla.

6. Pecados contra el segundo mandamiento

   Además de los pecados de perjurio o de incumplimiento del voto, los pecados contra este mandamiento son: pronunciar con ligereza o sin necesidad el nombre de Dios, nombrar a Dios con enfado, maldecir y blasfemar. La blasfemia consiste en decir palabras o hacer gestos injuriosos contra Dios, la Virgen, los Santos y la Iglesia. Si se hace de forma consciente, es un pecado grave, ya que va directamente contra Dios.

7. El nombre del cristiano

   En el bautismo se impone un  nombre al neófito; los padres, padrinos y párroco han de procurar que sea un nombre cristiano, el nombre de un  santo que vivió una vida de fidelidad ejemplar a Dios. Al ser puesto bajo del patrocinio de un santo, se ofrece al cristiano un modelo de caridad y se le asegura su intercesión. Así resulta que el nombre de cada persona es sagrado y merece respeto. Dios conoce a cada uno por su nombre.


Curso de Catequesis. Don Jaime Pujol Balcells y Don Jesús Sancho Bielsa. EUNSA. Navarra. 1982. Con la autorización de los autores.


  C. Ejercicio.

 El juramento es poner a Dios por

 La convivencia ha de basarse en la veracidad y

 Una promesa deliberada y libre es un

 El incumplimiento de un voto es un

 El decir palabras contra Dios, la Virgen, los Santos y la Iglesia es una

 Al que se bautiza se le debe poner el nombre de un

Preguntas de los catecismos

1. ¿Qué ordena el segundo mandamiento?  El segundo mandamiento ordena respetar el nombre de Dios, porque su nombre es santo.

2. ¿Cómo muestra el cristiano el respeto por el nombre de Dios?  El cristiano muestra el respeto por el nombre de Dios -entre otros modos- invocando su nombre al comienzo del día y antes de las principales acciones de cada jornada, haciendo a la vez la señal de la cruz: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

3. ¿Quién toma el nombre de Dios en vano?  Toma el nombre de Dios en vano quien blasfema, jura temerariamente, viola algún voto o comete perjurio.

  D. Selecciona el botón de la respuesta correcta. Abajo están las posibles respuestas: 

 PREGUNTAS

 RESPUESTAS

 ¿Qué ordena el segundo mandamiento?

 ¿Cómo muestra el cristiano el respeto por el nombre de Dios?

 ¿Quién toma el nombre de Dios en vano?


 POSIBLES RESPUESTAS

 A

 Entre otros modos, invocando su nombre al comienzo del día y antes de las principales acciones de cada jornada, haciendo a la vez la señal de la cruz: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

 B

 Respetar el nombre de Dios, porque su nombre es santo.

 C

 Quien blasfema, jura temerariamente, viola algún voto o comete perjurio.





Propósitos de vida cristiana

- Invocar confiadamente el nombre de Dios y hacer un acto de desagravio cuando se oiga alguna maldición o blasfemia.

- Procurar que se nos crea por nuestra palabra, sin necesidad de juramentos.


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