18. Caso Nuria "Entender y explicar la fe" 
y Nota técnica "¿La fe católica no es demasiado exigente?"

1º Paso. Estudio individual del caso Nuria "Entender y explicar la fe"

SITUACIÓN:

    Durante las vacaciones de verano Nuria está saliendo con un chico extranjero que vive desde hace unos meses en su ciudad. Se llama Michael y tiene 17 años, como ella. Es buen estudiante, y bastante inquieto intelectualmente. Los hermanos de Nuria, para meterse un poco con ella, le llaman "el filósofo", y le toman el pelo por su modo de ser un tanto seguro y sentencioso.

    Michael es protestante, pero asegura ser muy respetuoso con las creencias de los demás. Dice que no hay ningún problema en que Nuria sea muy católica y él no. Afirma que "en el fondo apenas hay diferencia", puesto que los dos están de acuerdo en lo fundamental: "Creo que vosotros –dice Michael– tenéis un concepto un tanto estrecho del cristianismo. No deben verse las diversas iglesias como rivales, sino como complementarias. Todos vamos a lo mismo, y entre todos podemos proporcionar una oferta religiosa más completa."

    Pasadas unas semanas, se fue viendo que, a pesar de todo lo dicho, Michael pertenecía a un sector protestante bastante hostil hacia el catolicismo. Aseguraba que la Iglesia católica era arrogante y orgullosa, que miraba a las personas de las demás iglesias como destinadas a la condenación, que habían puesto a un hombre –al Papa– en el lugar de Jesucristo, y que pretendían imponer una moral agobiante a base de amenazas. Discutía bastante sobre esto con Nuria. Ella intentaba rebatirle –con muy poco éxito–, aunque ante sus padres y sus hermanos siempre defendía a su novio. Decía que aunque Michael fuera crítico con la Iglesia, luego la acompañaba a Misa los domingos y le había dicho que respetaría siempre sus creencias.


OBJETIVO:

Lograr que Nuria sepa entender y explicar bien su fe.


MEDIOS:

Abordar con profundidad los puntos que Michael plantea.


MOTIVACIÓN:

    Los padres de Nuria no tienen mucha formación religiosa, y no saben bien cómo responder a todas esas cuestiones. Lo comentaron con Juan, que es el hermano mayor y siempre ha estado muy unido a Nuria.


HISTORIA:

    Juan invitó a su hermana y a Michael a un día de excursión. Tuvieron tiempo de hablar con calma. No tardaron en entrar en materia, pues a Michael le encantaba hablar sobre esto y se sentía muy seguro. Juan le preguntó por qué tenía tanta animadversión hacia la Iglesia católica, sobre todo después de defender que no había que ver a las diversas iglesias como rivales. "Es por que los católicos –contestó– han pervertido la fe cristiana y el verdadero seguimiento de Jesucristo".

    Pararon a la orilla de un río y siguieron charlando mientras Nuria se metía un rato en el agua. En determinado momento, Juan preguntó a Michael: "Y si os casarais Nuria y tú, ¿dejarías que vuestro hijo fuera católico?". Él contestó: "Nuria ya se va dando cuenta de que está engañada en la Iglesia católica. Desde luego, a mis hijos les ahorraré ese paso."

    Nuria había vuelto ya del río y estaba unos metros más atrás, pero Michael no advirtió su presencia. Ella escuchaba con atención. La conversación siguió, y fue quedando claro que Michael no era tan tolerante como al principio se presentó. Juan estuvo comentando que el Nuevo Testamento recoge en varias ocasiones que Jesucristo fundó una sola Iglesia, y que la Iglesia es la Esposa de Cristo –y solo puede haber una esposa–, y que es universal, sin restricciones ni exclusivismos. La Iglesia católica no ve a las demás iglesias como "rivales", ni a sus miembros como "destinados a la condenación". Reconoce en ellas muchos elementos de santificación y de verdad, pues Cristo se sirve de ellas como medios de salvación, aunque su fuerza proviene de la plenitud de gracia y de verdad que Cristo ha confiado a la Iglesia católica.


RESULTADO:

    Aquel día de excursión fue muy provechoso para los tres. Juan acabó sabiendo bastante sobre las iglesias protestantes, Michael tuvo oportunidad de conocer mejor la realidad de la Iglesia católica, y Nuria de darse cuenta de que la postura de su novio en lo relativo a la fe no dejaba casi ningún margen en cuanto a la educación de los hijos: se lo había escuchado bien claro. Como ella siempre consideró este punto como muy importante, aquel noviazgo no duró mucho.

Alfonso Aguiló.  Con la autorización de:   www.interrogantes.net


2º paso. Trabajo en equipo para contestar a cinco cuestiones

a) ¿Qué idea tenía Michael de la Iglesia?

b) ¿Qué papel tuvo Juan?

c) ¿Por qué Michael no era tolerante con la Iglesia?

d) ¿Por qué Nuria rompió la relación?

e) Importancia de la religión en la educación de los hijos.


3º paso. Puesta en común del gran grupo


4º paso. Descanso de 15 minutos


5º paso. Estudio individual de la Nota técnica "¿La fe católica no es demasiado exigente?"    

>> Nunca sabe un hombre
de lo que es capaz
hasta que lo intenta.
Charles Dickens


No somos héroes

    Quizá recuerdes aquella gran película protagonizada por Orson Welles que se titula “El tercer hombre”.

    Una gran noria gira lentamente sobre los tejados de una Viena de posguerra, bombardeada y ocupada por las fuerzas internacionales, mientras debajo, como puntos lejanos, unos niños se entretienen en sus juegos.

    El protagonista de la película es un adulterador de penicilina sin escrúpulos. Desde lo alto de la noria, su amigo le pregunta si ha llegado a ver personalmente la desgracia de alguna de sus víctimas, y este le contesta cínicamente: «No me resulta agradable hablar de eso. ¿Víctimas? ¡No seas melodramático! Mira ahí abajo: ¿sentirías compasión por algunos puntitos negros si dejaran de moverse? ¿Si te ofrecieran veinte mil dólares por cada puntito que se parara, me dirías que me guardase mi dinero..., o empezarías a calcular los puntitos que serías capaz de parar tú? Y... libre de impuestos. ¡Libre de impuestos! Hoy es la única manera de ganar dinero...»

    «Antes creías en Dios», le recordó su amigo.

    El protagonista reflexionó un momento y dijo: «¡Y sigo creyendo en Dios, amigo! Creo en Dios y en su misericordia; pero creo que los muertos están mejor que nosotros: ¡para lo que han dejado aquí...!».

    Afortunadamente, son pocos los que llegan a ese grado de cinismo. Pero, salvando las distancias, todos corremos el riesgo de ser seducidos por esa especie de ética de la normalidad, cuyos eslóganes más emblemáticos podrían ser “eso es lo normal, lo hace todo el mundo”, “hoy día ya nadie piensa así”, “no hay que complicarse la vida”, “la vida es así, qué le vamos a hacer”, u otros semejantes.

    “No somos héroes”, podría ser el santo y seña de los representantes de esta mentalidad. Una seducción que, de una forma u otra, todos experimentamos de vez en cuando. Y quizá entonces, como al tercer hombre, nos asalta ese pensamiento: “No nos pongamos melodramáticos...”, y apartamos la vista de aquello que no hacemos bien.

    En esas ocasiones se comprueba que para llevar una vida coherente y moral, hace falta a veces un cierto grado de heroísmo. Para acabar con la esclavitud, o con la tortura, o con la segregación racial, por citar tres ejemplos no muy lejanos, hubo un tiempo en que muchos hombres tuvieron que actuar contracorriente, con heroísmo. Y esto es aplicable a cuestiones grandes o pequeñas, porque pocos logros morales pueden alcanzarse sin esfuerzo.

Alfonso Aguiló.  Con la autorización de:   www.interrogantes.net


6º paso. Trabajo en equipo para contestar a cinco cuestiones

a) ¿Cómo razona el adulador de penicilina?

b) ¿En qué consiste la ética de normalidad?

c) ¿Es necesario un cierto grado de heroísmo?

d) La mentalidad de que "no somos héroes".

e) Necesidad del esfuerzo par conseguir logros morales.


7º paso. Puesta en común del gran grupo 


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