Abortion is not a right

Abortion is no a right
 By Luis Ciprés

 

    The medical profession puts in evidence the gaps of the new abortion law and demands for a specific informed consent protocol that offers guarantees of validity and respect for the opinion and autonomy of women with information on the nature of the operation and its risks.

 

    Doctors have declared themselves on this controversial issue. First, they have pointed out that no one can talk about “abortion rights" because the life right is fundamental and indispensable, and it is still considered as a crime except in the terms stated by the law. Regarding this, they have pointed out that they have enacted a new broad law instead of putting the means to fulfill the previous law.

 

    Luis Ciprés, member of the Central deontological Commission of Medical College Organization (OMC) has expounded in a document discussed at the last "Second Congress of the Medical Profession" the dangers of this new law that "creates an area of absolute impunity and empowerment of women to abort up until 14 weeks of pregnancy" and he wonders whether it is ethical to create areas of impunity in which fundamental goods of other people are injure without any ethical and legal responsibility.

 

    Joan Mones (member of the Central deontological Commission), José Mª Lailla (vice-president of the Spanish Society of Obstetrics and Gynecology), Emilio Garcia de la Torre (president of the medical College of Jaen) and Sebastian Martinez Fernandez (president of the medical College of Zamora) have participated in a round table about "The doctor in view of the new abortion law". It has been chaired by Enrique de la Figuera, president of the medical College of Zaragoza.

 

    It has also coincided to warn that abortion "can not and should not be considered as a contraceptive method and should not be promoted as family planning."

 

    According to the theory, it is a mistake to talk about "voluntary interruption of pregnancy" to refers to this new law since "everything that is interrupted can be resumed and, of course, this is not the case".

Mental causes statements

    One of the main problems is the determination of psychological causes that would justify abortion, according to the law. Doctors are wondering ¿how mental affection that pregnancy would cause in the woman’s future can be assessed? According to this law only a signature is required to consent it and the experience has already given us several cases of irregularities in medical reports that claim psychical causes to recommend abortion: "an important decision of irreversible consequences that can not be adopted by a single doctor".

    It also discusses the concept of “mature patient” and it is shocking that some teens can not participate in some lessons and can not be prosecuted criminally, nonetheless they are granted absolute autonomy to abort. In addition, according to what was reflected "neither government nor parliament can remove to the parents the right to protect their children and move them to the doctor who would perform the abortion".

    It also seems that the legal certainty of doctors do not increase with a law that decriminalizes abortion up until very specific dates of the pregnancy. It is known that it is not easy to define with precision the gestational age up until abortion is permitted and therefore it is not a criminal offense. Therefore, they state that "neither doctors nor the unborn child will be better protected than under the previous act".

    Objection is not negotiable

    According to medical profession representatives, doctors will accept laws emanating from parliament, but always subjecting them to the higher value of freedom of conscience of each one. Conscientious objection "is a fundamental and inalienable right" and according to the medical deontological Code, the physician objector should not be punished. It was recalled that "laws must seek the best possible coexistence" and abortion "should be considered a final decision and not a desirable way."

    Therefore, they have been demanded minimum guarantees which include, for example, a sufficient period of reflection, a report of public and private social aid that they can qualify in case they decide to continue with the pregnancy, as well as the convenience and importance of informing parents or guardians to not to deprive the child of their advice, support and help.

    They were largely coincident in some points when they vote the position of medical representatives:

  1. The term "voluntary interruption of pregnancy" does not define this problem correctly.
  2. It is wrong that the minors were given complete autonomy to abort.
  3. The specific information about "abortion" should not be included in training curricula of all doctors.
  4. With this new law doctors who perform abortion does not have greater legal guarantees than the previous law.
  5. It would be necessary to establish a specific informed consent protocol that guarantees validity and respect for the public and empower women with information about the operation and its risks.

   Original de http://indeforum.wordpress.com/


El aborto no es un derecho
Por Luis Ciprés. De la  Organización Médica Colegial (OMC) de España.

    La profesión médica pone en evidencia las lagunas de la nueva Ley del aborto y reclama un protocolo de consentimiento informado específico, que ofrezca garantías de validez y respeto a la opinión y autonomía de la mujer, con información de la naturaleza de la intervención y de sus riesgos .

    La Profesión médica se ha pronunciado claramente sobre este controvertido tema, señalando en primer lugar que no puede hablarse de “derecho al aborto” ya que el derecho a la vida es fundamental e irrenunciable e incluso, e incluso sigue estando considerado como un delito salvo en los términos fijados por la Ley. Precisamente a este respecto, han señalado que en vez de poner los medios para que se cumpliera la ley anterior, lo que han hecho ha sido promulgar otra ley más amplia.

    El vocal de la comisión Central de Deontología, de la Organización Médica Colegial (OMC), Luis Ciprés, ha expuesto en un documento analizado en el último “II Congreso de la Profesión Médica” los peligros de esta nueva Ley que “crea una parcela de absoluta impunidad y autonomía a la mujer para abortar hasta la 14 semana de gestación” y se pregunta si es ético “crear parcelas de impunidad en las que se lesionan bienes fundamentales de otros, sin ninguna responsabilidad ética y legal”.

    Joan Mones, vocal de la Comisión Central de Deontología, José Mª Laílla, vicepresidente de la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología, Emilio García de la Torre, presidente del Colegio de Médicos de Jaén, y Sebastián Martínez Fernández, presidente del Colegio de Médicos de Zamora, han participado en una mesa redonda sobre “El médico ante la nueva ley del aborto”, que ha estado moderada por Enrique de la Figuera, presidente del Colegio de Médicos de Zaragoza.

    En la misma se ha coincidido en alertar que el aborto “no puede ni debe ser considerado nunca como un método anticonceptivo y no debe ser promocionado como planificación familiar”.

    Ya desde el punto de vista conceptual es un error hablar de “interrupción voluntaria del embarazo” para referirse a esta nueva Ley, puesto que “todo lo que se interrumpe se puede reanudar y, evidentemente, este no es el caso”.

    Alegación de causas psíquicas

    Uno de los principales problemas que se plantean es el de la determinación de las causas psíquicas que justificarían la realización del aborto, según marca la Ley. Los profesionales médicos se preguntan ¿cómo puede valorarse la afectación psíquica que el embarazo produciría en el futuro a la mujer? Según está recogido en esta Ley sólo se necesita una firma para avalarlo y la experiencia ya nos ha dado sobrados casos de irregularidades en los informes médicos que alegan causas psíquicas para recomendar el aborto: “una decisión tan importante y de consecuencias irreversibles, cual es un aborto, no puede ser adoptada por un solo facultativo”.

    Se habla también del concepto de “paciente maduro” y es chocante que a unas adolescentes de esas edades no se les permita participar en unas lecciones, ni puedan ser encausadas penalmente, y sin embargo se les conceda autonomía absoluta para abortar. Además, según quedó reflejado en esta mes, “ni Gobierno ni Parlamento pueden retirar a los padres el derecho de velar por sus hijos y trasladarlo al médico al que se solicita practicar el aborto”.

    Tampoco parece que la seguridad jurídica del médico se incremente con una ley que despenaliza el aborto hasta fechas muy concretas del embarazo cuando se sabe que no es fácil definir con toda precisión la edad gestacional hasta la cual el aborto está permitido y por tanto no es delito, pero sí lo es una semana después. Señalan por tanto que “ni los médicos y menos aún el nasciturus, estarán mejor protegidos que con la ley anterior”.

    La objeción no es negociable

    Según han expuesto los representantes de la profesión médica, los médicos aceptarán las leyes emanadas del parlamento, pero sometiéndolas siempre al valor superior de la libertad de conciencia de cada uno. La objeción de conciencia “es un derecho fundamental e irrenunciable” y según el Código Deontológico por el que se rige la profesión médica, no debe ser sancionado el médico objetor.

    Se recordó que “las leyes deben procurar la mejor convivencia posible” y que en el caso del aborto, este “debe ser considerado como unas decisión última y en ningún caso deseable”.

    Por ello han venido reclamando unas garantías mínimas entre las que figuran, por ejemplo, un periodo suficiente de reflexión, informar de las ayudas sociales públicas y privadas a las que podrá acogerse en el caso de que decida continuar con la gestación, así como la conveniencia e importancia de informar a los padres o tutores, para no privar a la menor de su consejo, apoyo y ayuda.

    A la hora de reflejar con su voto el posicionamiento de los representantes colegiales de la profesión, estos se mostraron mayoritariamente coincidentes en los siguientes puntos:

1.      El término “interrupción voluntaria del embarazo” no define de forma correcta este problema.

2.      Es un error conceder autonomía absoluta para abortar a las menores.

3.      La formación específica sobre “interrupción voluntaria del embarazo” no debe incluirse en los planes de formación de todos los profesionales de la salud.

4.      Con esta nueva Ley los médicos que practiquen el aborto no tendrán mayores garantías jurídicas que con la ley anterior.

5.      Sería necesario establecer un protocolo de consentimiento informado específico, que ofrezca garantías de validez y respeto a la opinión y autonomía de la mujer, con información de la naturaleza de la intervención y de sus riesgos.

Original de http://foroin.wordpress.com/






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