Dios ha creado a los ángeles

    7. Dios ha creado a los ángeles

    En la Sagrada Escritura se encuentran muchos pasajes en los que intervienen los ángeles: al nacer Jesús un ángel anuncia a los pastores la buena noticia; el arcángel Rafael aparece en la historia de Tobías, y el arcángel Gabriel es quien anuncia a la Virgen que Dios quiere que sea su Madre; otro ángel saca a Pedro de la cárcel; etc.

    Este tema quiere ayudar a conocer quiénes son los ángeles y, también, los demonios os espíritus malos.

1. La existencia de ángeles y demonios, verdad de fe

    A veces se cuentan cosas que son fábulas; y se habla quizá de brujas, de horóscopos y cosas semejantes. Sabemos que eso no es verdad, sino un cuento.

    Cuando se habla de los ángeles y de los demonios no es un cuento; los ángeles y los demonios existen de verdad. De ellos nos han hablado Dios, que no puede engañarnos, ni siquiera para que seamos mejores. Dios dice siempre la verdad. Creemos, por tanto, que existen Ángeles y demonios -igual que existimos nosotros- porque Dios nos lo ha revelado.

2. Los demonios son espíritus que pecaron contra Dios

    Dios creó buenos por naturaleza a todos los espíritus y los hizo hijos suyos por la gracia. Pero, capitaneados por Lucifer, muchos de ellos se rebelaron y dijeron: "No queremos servir a Dios" Los ángeles fueron fieles a Dios, diciendo: "Queremos servir a Dios". A los ángeles los mandaba San Miguel. Se entabló una batalla en el cielo y vencieron San Miguel y los ángeles buenos. Los espíritus rebeldes o demonios, junto con Lucifer, fueron condenados eternamente al infierno porque desobedecieron a Dios y pecaron gravemente contra Él.

3. Los demonios tientan al hombre

    Los demonios, desde el momento en que pecaron, odian a Dios y a todos los que aman a Dios. Por eso desean que los hombres ofendan a Dios y sean condenados al infierno. Este es el motivo por el cual los demonios tientan a los hombres. Hay muchos ejemplos en la Sagrada Escritura: la tentación de Eva, cuando el demonio se le presenta en forma de serpiente (cfr. Génesis 3,1-24); las tentaciones de Jesús en el desierto (cfr. Mateo 4, 1-11); etc.

    También nos tientan a nosotros de muchas maneras, invitándonos a hacer algo que está mal. La forma habitual que tienen de tentarnos es incitando nuestras malas inclinaciones o aprovechándose de ellas. La tentación no es pecado; es pecado si hacemos caso de los que nos pide el demonio. Por eso, al darnos cuenta de la tentación, debemos acudir a Dios y decir con el corazón: "Apártate, Satanás". También debemos acudir a la Santísima Virgen, nuestra Madre, y a nuestro Ángel de la Guarda o Ángel Custodio.

4. La protección de los Ángeles Custodios

    En el Antiguo Testamento hay un libro muy bonito, en el que se narra que Tobías hijo debía hacer un viaje largo y lleno de peligros. Entonces busca un compañero de viaje, y Dios le envía al arcángel Rafael que le acompaña y le enseña el camino devolviéndolo feliz a su casa.

    Nosotros también vamos de camino hacia el cielo; en este camino hay muchos peligros para nuestra alma y nuestro cuerpo. Dios nos da un compañero que está siempre a nuestro lado, aunque no lo veamos: es el Ángel de la Guarda o Ángel Custodio.

    Nuestro Ángel nos ama como el mejor de los amigos, nos protege de noche y de día, y nos habla al corazón invitándonos a hacer las cosas bien. Cuando rezamos, él presenta nuestra oración a Dios. ¡Qué buen amigo es el Ángel Custodio!

5. Uso del agua bendita

    La Iglesia recomienda a los cristianos usar el agua bendita, que es un sacramental, para implorar el perdón de los pecados veniales y alcanzar la protección de Dios contra las asechanzas del demonio. Santa Teresa de Jesús decía: "De ninguna cosa huye más el demonio, para no tornar, que del agua bendita".


Curso de Catequesis. Don Jaime Pujol Balcells y Don Jesús Sancho Bielsa. EUNSA. Con la autorización de Don Jesús Sancho





    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS
 

    1. Objetivo. Darse cuenta de que en el Padrenuestro pedimos a Dios: "No nos dejes caer en la tentación, líbranos del mal". Luchar, pues, contra las tentaciones.
 

    2. Actividades.-Formar equipos de 4 ó 5 chicos y contestar a estas preguntas:
 

         a) ¿En qué pasajes de la Sagrada Escritura aparecen ángeles?

         b) Escribe la batalla entre Lucifer y San Miguel.

         c) ¿En qué pasajes de la Sagrada Escritura aparecen los demonios?

         d) ¿Cómo nos tientan los demonios?

         e) ¿Qué podemos pedir al Ángel Custodio?

         f) ¿Qué decía Santa Teresa del agua bendita?
 

    3. Puesta en común. Los secretarios de los equipos leen las contestaciones.
 

    4. Propósito de vida cristiana. Aprender la oración del Ángel de la Guarda.

    C ATECISMO

    LOS ÁNGELES (328-339)

    1. ¿Qué son los Ángeles?

    - Los Ángeles son espíritus puros, esto es, sin cuerpo, que tienen entendimiento y voluntad.

    2. ¿Para qué ha creado Dios a los Ángeles?

    -Dios ha creado a los Ángeles para que le alaben, obedezcan y sean felices en el cielo.

    3. ¿Quién es el Ángel de la Guarda?

    -El Ángel de la Guarda es el que Dios nos da a cada uno par que nos guarde en la tierra y nos guíe hacia el cielo.

    4. ¿Quiénes son los demonios?

    -Los demonios son los Ángeles que desobedecieron a Dios, y fueron condenados al infierno.

    5. ¿Podemos nosotros vencer las tentaciones del demonio?

    -Nosotros podemos vencer las tentaciones con la gracia de Dios por los méritos d Nuestro Señor Jesucristo.


    O RACIONES

    Ángel de mi guarda

    Ángel de Dios, bajo cuya custodia me puso el Señor con amorosa piedad, a mí que soy vuestro encomendado, alumbradme hoy, guardadme, regidme y gobernadme. Amén.

    Ángel de mi guarda, dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día.  No me dejes solo, que me perdería.





 Aplicaciones didácticas 

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Artículo: Aborto y excomunión

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