Lavatorio de los pies

    Lavatorio de los pies

    También el lunes y el martes subió Jesús a Jerusalén. El miércoles no salió de casa. El jueves, que era el primer día de la Pascua, le preguntaron los Apóstoles:

    - ¿Dónde quieres que dispongamos todo para la cena?

    Mandó a Pedro y a Juan, diciéndoles:

    - Id a la ciudad y al entrar en ella encontraréis a un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle y en la casa en que entre diréis al dueño que vais de mi parte. Disponed todo allí.

    Hablo así para ocultar a Judas el lugar. Jesús quería celebrar aquella cena sin ser detenido antes de tiempo.

    Ya en el cenáculo se sentaron a la mesa y les dijo:

    - Muchísimo he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer.

    Comenzada la cena Jesús se levantó, se quitó el manto, ciñéndose un paño limpio; luego echó agua en un barreño y comenzó a lavar los pies a sus Apóstoles y secarlos con el paño. Pedro, cuando le llegó el turno, se negó:

    - ¡Jamás me lavarás los pies!

    - No tendrás, pues, parte conmigo.

    - Si es así, lávame también las manos y la cabeza

    - El que está limpio no necesita lavarse más que los pies. Y vosotros estáis limpios. Aunque no todos.

    Esto lo dijo por Judas. Cuando terminó, les indicó:

    - Os he dad ejemplo: lo que yo he hecho con vosotros, debéis hacerlo con los demás.

    (Marcos 14, 12-17; Juan 13, 1-17)

    (Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 220) 





    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

            Objetivo.- Servir a los demás haciendo favores.

         Contenido.- Lo que Cristo hizo por los suyos puede resumirse en la frase "los amó hasta el fin". Indica la intensidad del amor de Cristo que llega hasta dar su vida. En el lavatorio de los pies el Señor se humilla realizando una tarea propia de los esclavos de la casa. El pasaje recuerda el himno de la Carta de San Pablo a los Filipenses: "Cristo Jesús... siendo de condición divina... se anonadó a sí mismo tomando la forma de siervo..." Lavar los pies a sus discípulos tenía un profundo significado que San Pedro no podía entender entonces. Jesús, mediante aquel gesto, expresado de modo sencillo y simbólico que no había "venido a ser servido, sino a servir", y que su servicio consistía en "dar su vida en redención de muchos". Así da a entender a los Apóstoles, y en ellos a todos los que después formarían la Iglesia, que el servicio humilde a los demás hace al discípulo semejante al Maestro. "Si por consiguiente, a la luz de esta actitud de Cristo se puede verdaderamente "reinar" sólo "sirviendo", a la vez, el "servir" exige tal madurez espiritual que es necesario definirla como el "reinar". (Juan Pablo II, Redemp. hom, 21).

    (Sagrada Biblia. Nuevo Testamento. EUNSA. Ediciones de la Universidad de Navarra. 1999. Página 431 y 432. Nota 13,1-20. )

          Actividades.- 

1.Después de hacer copias de este texto para los alumnos, leerlo en voz alta.

2.Contestar por escrito a estas cuestiones:
           
a) ¿Qué Apóstoles fueron a buscar sitio para la cena?
           
b) ¿Por qué Jesús no dijo el sitio concreto?
           
c) ¿Por qué deseaba Jesús comer esta Pascua?
           
d) ¿Qué hizo Jesús con los Apóstoles?
           
e) ¿Por qué Pedro se negó al principio?
             f) ¿Qué nos enseña Jesús con este lavatorio de pies?
3. Leer las contestaciones a la pregunta f). 





 Aplicaciones didácticas 

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