El ciego de nacimiento

     El ciego de nacimiento

    Hacía tiempo que Jesús había dejado Galilea y que andaba por Judea; era el último año de su vida. Pasaba por una calle de Jerusalén y, al encontrarse con un ciego de nacimiento, los Apóstoles le preguntaron:

    - ¿Quién pecó: éste o sus padres, para nacer ciego?

    - Ninguno de ellos. Nació así para que se manifiesten las obras de Dios -contestó Jesús. Escupió en tierra; hizo un poco de barro con la saliva, y lo puso en los ojos del ciego. Luego le dijo:

    - Ve y lávate en la piscina de Siloé.

    Fue, se lavó y volvió con vista. Los vecinos y los que lo conocían de darle limosnas empezaron a discutir acerca de si sería él o sería algún otro que se la pareciera. Pero les dijo que él era el ciego. Ante hecho tan extraordinario lo llevaron al senado de los judíos.

    Allí le preguntaron y él repitió una vez más:

    - Me puso lodo, me lavé y veo.

    Los fariseos se enzarzaron en una discusión. Unos decían que Jesús no podía ser un hombre de Dios porque no había guardado el sábado, y ese día era sábado. Los otros decían que si fuera un pecador no podría haber hecho un milagro tan evidente. Concluyeron que nunca había sido ciego.

    Le volvieron a llamar; les volvió a explicar. Discutieron con el ciego y acabaron echándolo fuera de mala manera.

    Jesús se hizo el encontradizo con él y le preguntó:

    - ¿Crees tú en el Hijo de Dios?

    - ¿Quién es, Señor, para que crea en Él?

    - Ya lo has visto; el que habla contigo, ese mismo es.

    - ¡Creo, Señor!

    Y postrándose el que había sido ciego, lo adoró.

    (Juan 9, 1-41)

    (Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 202) 





    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

            Objetivo.- Pedir humildemente la fe.

         Contenido.- "¡Qué ejemplo de fe segura nos ofrece este ciego! Una fe viva, operativa (...). ¿Qué poder encerraba el agua, para que al humedecer los ojos fueran curados? Hubiera sido más apropiado un misterioso colirio, una preciosa medicina preparada en el laboratorio de un sabio alquimista. Pero aquel hombre cree; pone por obra el mandato de Dios, y vuelve con los ojos llenos de claridad" (San Josemaría Escrivá, Amigos de Dios, 193).
    La ceguera, los defectos, las flaquezas son males que tienen remedio. Nosotros no podemos nada, pero Jesucristo es omnipotente. El agua de aquella piscina siguió siendo agua; y el barro, barro. Pero el ciego recuperó la vista, y después, además, una fe más viva en el Señor.
        (Fernández Carvajal, Francisco. Hablar con Dios. Tomo II. Página 165 y 166. Ediciones Palabra.)

          Actividades.- 

1.Los alumnos van leyendo en voz alta el texto y el profesor comprueba la comprensión.

2.Contestar por escrito a estas cuestiones:

            a) ¿Qué quiere decir "ciego de nacimiento"?

            b) ¿Qué hizo Jesús para curar al ciego?

            c) ¿Qué tenía que hacer el ciego para curarse?

            d) ¿Qué explicaciones daban los fariseos a este milagro?

            e) ¿Qué es un milagro?

       3. Los alumnos leen las respuestas a la pregunta e). 





 Aplicaciones didácticas 

Atrás





Vídeo: Provida 30 aniversario 4 avi


Otros: Testimonios

®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL (España)