Josué

    Josué

    Después de la muerte de Moisés, habló Yavé a Josué, hijo de Nun, ministro de Moisés, diciendo: "Moisés, mi siervo, ha muerto. Álzate, ya, pues, y pasa ese Jordán, tú y tu pueblo a la tierra que yo doy a los hijos de Israel.

    En tiempos de Moisés los israelitas habían conquistado la mayor parte de las ciudades situadas al este del Jordán.

    La fama del poderoso Dios que los guiaba había pasado hasta la otra orilla del río.

    Josué envió dos espías para que examinaran las defensas de Jericó y trajeran informes de su comarca. Después de vadear el río y entrar en la ciudad se hospedaron en la posada de una mujer llamada Rajab. Los guardias de Jericó descubrieron la presencia de los dos israelitas e iniciaron su búsqueda para capturarlos. Rajab los ocultó en la terraza de su casa entre gavillas de lino. A los guardias les dijo que, en efecto, sí que habían estado en su casa, pero que al anochecer, se habían marchado.

    Cuando los guardias se fueron para darles alcance, Rajab se reunió con los espías y les dijo ue la ciudad estaba atemorizada porque sabían que el Dios de los israelitas les había prometido el país de Canán. Luego les pidió que cuando conquistaran la ciudad respetaran su vida y la de su familia, en pago de la ayuda que les había prestado.

    La posada estaba adosada a la muralla y tenía una ventana que la atravesaba. Avanzada la noche Rajab ayudó a los espías a descolgarse por el muro. Estos le dijeron que pusiera en la ventana un pañuelo rojo de señal para que se respetara la vida de los que moraban en aquella casa.

    De regreso en el campamento se presentaron a Josué y le contaron todo en un informe claramente optimista: "La gente está aterrorizada y no opondrá resistencia al asalto".

        (Números 21, 21-35; Josué 1-2)

    (Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 84) 





    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

    Objetivo.- Pedir al Señor nuestra salvación y la de los demás.

    Contenido.-Josué es el sucesor de Moisés y sigue sus pasos. Así como Moisés cuando preparaba la entrada en la tierra prometida envió unos exploradores, ahora también Josué envía a dos hombres para que investiguen cómo llevar a cabo las primeras conquistas en esa tierra. Los exploradores comienzan a comprobar que Dios está dejando expedito el camino a su pueblo al constatar el terror que ha invadido a los habitantes de Jericó cuando han advertido la presencia de Israel al otro lado del Jordán.
   La historia de Rajab es prototipo de que la salvación que procede de Dios es universal. Así como Josué, respetando el compromiso de sus exploradores, salvó a Rajab, la salvación que nos obtuvo Jesús alcanza a todos, mujeres y hombres pecadores, con tal de que nos movamos a penitencia.

    (Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Sagrada Biblia. Libros históricos. Página 45. Nota 2, 1-24. EUNSA. Pamplona )

    Actividades.- 

1. Cada alumno lee en voz baja el texto y contesta a estas preguntas:

             a) ¿Para qué envió Josué a dos espías?

             b) ¿Dónde se hospedaron los espías?

   c) ¿Por qué estaban atemorizados en la ciudad?

             d) ¿Qué función tendría el pañuelo rojo?

             e) ¿Qué informe hicieron los espías?

2. Escribir algunas de contestaciones en la pizarra.





 Aplicaciones didácticas 

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