El pueblo errante

    El pueblo errante

    El Señor dijo a Moisés:

    - Labra dos tablas de piedra semejantes a las primeras, y escribiré en ellas las palabras que contenían las tablas que hiciste pedazos.

    Moisés aplacó la ira de Dios, producida por lo del becerro de oro.  De nuevo subió al Sinaí con dos tablas de piedra preparadas y regresó con ellas escritas.

    El pueblo, ya arrepentido, colaboró en la construcción del templo portátil.  En la fiesta de su consagración Moisés revistió  y ungió a Aarón como Sumo Sacerdote; y la nube, símbolo  de la presencia de Dios, descendió hasta cubrir el templo.

    Como dos años permaneció el pueblo de Israel al pie del Sinaí.  Dios mandó que se desmontara el templo y se levantara el campamento para reanudar el camino.

    De acampada en acampada se desplazaron por el desierto. Si la nube permanecía fija sobre el templo, el campamento no movía; cuando la nube se elevaba, era la señal para ponerse en marcha.

    La dureza del desierto producía descontento en el pueblo las quejas contra Moisés eran frecuentes.  Dios se sentía ofendido por ello, y unas veces los castigaba; otras, les hacía favores milagrosos.

    En una de las acampadas estaban sin agua.  El pueblo reunido preguntó a Moisés y Aarón:

    -¿Por qué habéis conducido al pueblo escogido del Señor al desierto, para que muramos nosotros y también nuestros ganados?  ¿Por qué nos hicisteis salir de Egipto y nos habéis traído a este miserable terreno, que no se puede sembrar y que ni siquiera tiene agua para beber?

    Moisés clamó al Señor.  Después de aparecer ante ‚l, le dijo:

    -Golpea con tu vara en una roca y brotará agua para que pueda beber todo el pueblo y también sus ganados.

    Y Moisés, siguiendo la voluntad de Dios, así lo hizo y toda la gente pudo saciar su sed.

                     (Éxodo 34; 35; 40; Números 16; 20)

    (Texto adaptado por D. Samuel Valero. Biblia infantil. Editorial Alfredo Ortells, S.L. Valencia. página 80) 




    SUGERENCIAS METODOLÓGICAS

            Objetivo.- Acudir al Sagrario, donde está Jesús.

          Contenido.- Termina el Éxodo hablando nuevamente de la presencia de Dios entre los suyos, con la mención de la nube y de la gloria de Dios. La nube acompañará al pueblo en la travesía del desierto, marcándoles el camino que deben seguir. En la tradición cristiana es imagen de la fe, que ilumina la peregrinación del cristiano de día y de noche hasta llegar a la tierra prometida, al Cielo. Los Santos Padres han considerado también esta nube como figura de Cristo. "Él es la columna que manteniéndose recta y firme, cura nuestra enfermedad. Por la noche ilumina, por el día se hace opaca, para que los que no ven vean y los que ven se vuelvan ciegos" (San Isidoro de Sevilla, Quaestiones in Exodum 18,1).

    (Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Sagrada Biblia. Pentateuco. Página 460. Nota 40, 34-38. EUNSA. Pamplona)

         Actividades.- 

1. Formar equipos de 4 ó 5 chicos y contestar a estas preguntas:

            a) ¿Qué hizo el pueblo arrepentido?

            b) Explica lo de la nube.

            c) ¿De qué se quejaba el pueblo?

            d) Explica cómo brotó agua de la roca

2.  Los secretarios de los equipos leen las contestaciones. 





 Aplicaciones didácticas 

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