42. El pecado, ofensa a Dios

  Introducción

   Se cuenta de San Juan Crisóstomo que "Arcadio, emperador de Constantinopla, instigado por su esposa Eudoxia, quiso castigar al santo. Cinco jueces propusieron diversos castigos: Mandadlo al desierto, dijo uno. Quitarle los bienes, añadió otro. Metedlo en la cárcel cargado de cadenas. Quitadle la vida. El último, por fin, dijo al emperador: Si lo mandáis al destierro estará contento, sabiendo que en todas partes tiene a Dios; si lo despojáis de sus bienes, no se los quitáis a él sino a los pobres; si lo encerráis en un calabozo, besará las cadenas; si lo condenáis a muerte, le abrís las puertas del cielo... Hacedle pecar: No teme más que al pecado".

    Deberíamos preguntarnos si, como San Juan Crisóstomo, tenemos al pecado como al peor mal.

  A. Contesta con una de estas palabras: pecado, fracaso, Emérita o Eudoxia.

 Lo que más hemos de temer es el

 La esposa de Arcadio se llamaba






  Ideas principales

1. Nacemos inclinados al pecado

   El hombre nace con el pecado original, privado de la gracia; y aunque este pecado se perdona por el bautismo, permanece la inclinación desordenada de la concupiscencia. La voluntad se halla debilitada, y oscurecida la inteligencia; además, el mundo busca seducirnos con sus bienes engañosos, y el demonio nos tienta. A estas instigaciones diversas que empujan al mal -desde dentro y desde fuera del hombre- las llamamos tentaciones.

2. Podemos resistir a las tentaciones

   Dios permite la tentación para probarnos. Jesucristo mismo quiso ser tentado por el demonio, pero Él lo rechazó: "Apártate, Satanás..." (Mateo 4,10). Con la gracia de Dios siempre podemos vencer la tentación. Cuando llega, debemos orar y resistir: orar siguiendo el consejo que nos dio Jesucristo: "Velad y orad para no caer en tentación" (Mateo 26,41), y resistir valientemente huyendo de la ocasión y de quien nos induce a pecar.

3. El consentimiento genera el pecado

   Muchas veces no escuchamos las advertencias del Señor y consentimos el mal de la tentación. Faltamos contra Dios -contra su voluntad- quebrantando a sabiendas y voluntariamente la ley de Dios, pecamos y ofendemos a Dios.

    Para cometer un pecado hace falta: a) que la cosa en sí sea mala (o se crea que es mala); b) saber que, si se consiente, es una ofensa a Dios porque va contra su voluntad; c) consentir en aquel mal -haciendo u omitiendo lo que se debe hacer- aun sabiendo que obramos mal y ofendemos a Dios tanto con el pensamiento o el deseo (pecado sólo interno), como con la palabra u obra (pecado también externo).

  B. Pulsa una de estas palabras: personal, original, tientan, ayudan, penas, tentaciones, ocasión búsqueda, tentación, pozo, valor, pecado, omisión, dolor, saber, consentir, mala, buena, demonio o Dios.

 Nacemos inclinados a pecar por el pecado

 El demonio y los bienes engañosos nos

 Con la gracia de Dios podemos resistir las

 Resistir valientemente huyendo de la

 Dijo Jesús: Velad y orad para no caer en

 La desobediencia voluntaria a la voluntad de Dios es el

 El pecado se comete por pensamiento, deseo, palabra, obra y

 Para que haya pecado la voluntad tiene que

 Para que haya pecado la cosa en si debe ser

 La persona sabe que es una ofensa a


4. El pecado mortal es una grave ofensa a Dios

   Cuando se comete un pecado mortal se ofende gravemente a Dios porque Él nos ha declarado su voluntad sobre nosotros -la primera condición del pecado mortal es que haya mandamiento o precepto grave-, y el la desprecia con plena libertad. Se ofende, pues, a Dios y gravemente, como grave es el precepto que se infringe. Pero el pecado se vuelve también contra el hombre, que pierde la vida de la gracia, deja de ser hijo de Dios y se hace reo del infierno. Por eso hay que salir cuanto antes del pecado mortal confesándose en seguida; mientras tanto hay que procurar hacer un acto de contrición o de perfecto dolor del pecado.

5. El pecado venial es ofensa leve a Dios

   A veces, sin dejar de amar a Dios, el cristiano se deja arrastrar por las pasiones en cosas que no quebrantan del todo los mandamientos, aunque desagradan a Dios; o, si se quebrantan los mandamientos, se hace sin el suficiente conocimiento o sin perfecta voluntariedad. En ese caso, el pecado es y se dice venial o leve, porque no hace perder la gracia y la amistad con Dios; pero debilita la vida sobrenatural y pone en peligro de llegar a cometer pecados graves. El pecado venial no hace reos del infierno, pero sí del purgatorio. Por ser ofensa a Dios y por los daños que acarrea, un mínimo de sentido de responsabilidad inducirá a evitar con todo empeño también el pecado venial. ¡Hay que tener horror al pecado venial deliberado!

6. Dios misericordioso perdona el pecado

   Nunca ha de servir como pretexto para pecar, pero sí es motivo de esperanza y estímulo para la conversión el saber que Dios misericordioso no abandona al hombre, ni siquiera cuando le hemos ofendido, antes bien "aguarda pacientemente" para perdonarnos en el sacramento de la Penitencia, "no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan a penitencia", como enseña el Apóstol San Pedro.


Curso de Catequesis. Don Jaime Pujol Balcells y Don Jesús Sancho Bielsa. EUNSA. Navarra. 1982. Con la autorización de los autores.


  C. Contesta con una de estas palabras: leve, grave, gracia, alegría, cielo, infierno, confesar, bautizar, oración, contrición, purgatorio, infierno, infinito o misericordioso.

 El pecado mortal es una ofensa a Dios

 El pecado venial es una ofensa

 Con el pecado mortal se pierde la vida de la

 Con el pecado mortal se deja de ser hijo de Dios y se puede ir al

 Después de pecar hay que buscar un sacerdote para

 Entre tanto hacer un acto de

 Con el pecado venial podemos ir al

 Dios perdona el pecado porque es


  Preguntas de los catecismos

1. ¿Qué es pecado?  Pecado es toda desobediencia voluntaria a la ley de Dios.

2. ¿De qué manera se comete el pecado?  El pecado se comete por pensamiento, deseo, palabra, obra y omisión.

3. ¿Cómo puede ser el pecado?  El pecado puede ser mortal y venial.

4. ¿Qué es pecado mortal?  Pecado mortal es una desobediencia voluntaria a la ley de Dios en materia grave, con plena advertencia y perfecto consentimiento.

5. ¿Por qué se llama pecado mortal?  Se llama pecado mortal porque priva al alma de la vida de la gracia y la hace merecedora de las penas del infierno.

6. ¿Qué es pecado venial?  Pecado venial es una desobediencia a la ley de Dios en materia leve, o en materia grave si no hay plena advertencia o perfecto consentimiento.

7. ¿Qué males causa el pecado venial?  El pecado venial disminuye el fervor de la caridad, dispone al pecado mortal y hace merecedores de las penas del purgatorio.

  D. Selecciona el botón de la respuesta correcta. Abajo están las posibles respuestas: A, B, C, D, E, F, G

 PREGUNTAS

 RESPUESTAS
 ¿Qué es pecado?

 ¿De qué manera se comete el pecado?

 ¿Cómo puede ser el pecado?

 ¿Qué es pecado mortal?

 ¿Por qué se llama pecado mortal?

 ¿Qué es pecado venial?

 ¿Qué males causa el pecado venial?


 

 POSIBLES RESPUESTAS
 A

 Por pensamiento, deseo, palabra, obra y omisión.

 B

 Una desobediencia voluntaria a la ley de Dios en materia grave, con plena advertencia y perfecto consentimiento.

 C

 Una desobediencia a la ley de Dios en materia leve, o en materia grave si no hay plena advertencia o perfecto consentimiento.

 D

 Toda desobediencia voluntaria a la ley de Dios.

 E

 Porque priva al alma de la vida de la gracia y la hace merecedora de las penas del infierno.

 F

 Disminuye el fervor de la caridad, dispone al pecado mortal y hace merecedores de las penas del purgatorio.

 G

 Puede ser mortal y venial.


  Propósitos de vida cristiana

- Luchar esforzadamente contra el pecado y contra las tentaciones que incitan a pecar.

- Rezar cada noche el "Yo pecador", o el "Señor mío Jesucristo" u otra oración, pidiendo perdón por los pecados. (Ver las oraciones)



 
Si estás matriculado escribe tus datos:
 
Nombre:

Contraseña:

 

Información de la matrícula

| Aplicaciones didácticas | Religión |
 Sugerencias metodológicas |
 Para imprimir | Crucigrama |

| Vídeo: Límites éticos | Otros: El mercado







®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL