10. Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor

  Introducción

    Los periódicos cuentan que alguien -mujeres, hombres y también niños- ha expuesto heroicamente su vida par salvar a otros, arrostrando o arriesgándose a peligros, incluso la muerte, para ayudar a sus semejantes. Se les puede llamar "salvadores"; y los que han sido salvados recuerdan con agradecimiento a quienes les ayudaron en momentos difíciles. En el tema anterior decíamos que Dios se apiadó de los hombres y les prometió un Redentor para salvar a la humanidad del pecado y de sus graves consecuencias. Para salvarnos, Dios envió a su Hijo, que es Jesucristo, el Cristo, o Jesucristo.

    Los Evangelios cuentan lo que Jesús hizo y enseñó, mostrando que es verdadero hombre: nace de una mujer -la Virgen-, tiene cuerpo como el nuestro, habla, llora, tiene hambre, sufre... También proclaman su divinidad: hace milagros, perdona los pecados, dice de sí mismo que es el Hijo de Dios y resucita por su propia virtud. Como afirma la fe de la Iglesia, Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre.

    Además de Salvador y Redentor, Jesucristo es el modelo para los hombres, especialmente para los cristianos. Es lógico que tengamos especial interés por conocer quién es Jesucristo: su vida en la tierra; su pasión, muerte, resurrección y ascensión a los cielos; su doctrina. Cristo vive, y no sólo hemos de conocerle sino amarle, cada día un poco más. Lo amaremos si le tratamos. ¿Y cómo tratar a Cristo? A través de la oración y de los sacramentos.

  A. Contesta con una de estas palabras: salvador, traidor, canalla, María, José, Jesús, Magdalena, Marta, milagros, acertijos, deportista, cantante o modelo.

 Si alguien salva de un peligro a otro es un

 Del pecado original nos ha salvado
 Jesús es verdadero hombre porque nació de
 Es verdadero Dios y hacía
 Jesús para los hombres es el verdadero





  Ideas principales

1. Dios no abandonó a los hombres, a pesar del pecado

    A pesar del pecado, Dios seguía amando a los primeros padres y a sus descendientes, y quiso restaurar lo que el pecado había destruido. Y prometió que salvaría a los hombres de su pecado, recuperando el don de la gracia: volverían a ser hijos de Dios y herederos del cielo, aunque sin recobrar los dones preternaturales, es decir, los privilegios que el Señor añadió a la naturaleza humana: inmortalidad del cuerpo, ausencia de enfermedades, etc.

2. A lo largo de la historia, Dios recuerda la promesa que hizo a Adán y Eva

    Para que los hombres no se olvidaran de que iba a enviar al mundo un salvador, Dios les recuerda con frecuencia esa promesa por medio de Abrahán, Jacob, Moisés, David... Son los Profetas, sobre todo, los que hablan del Mesías, del Salvador que habrá de venir: Isaías (7,14) proclama que nacerá de una "virgen"; Miqueas (5,2) señala incluso dónde va a nacer: en "Belén".

3. El Salvador o Mesías es Jesucristo

    Para salvar al mundo de sus pecados, Dios no manda un ángel: envía a su propio Hijo. Por eso dice el Señor: "Tanto amó Dios al mundo que le envió a su Hijo Unigénito" (Juan 3,16). El Salvador es Jesucristo, el Hijo de Dios, nacido de las entrañas purísimas de la Virgen María. Por eso el Señor se llama Jesús, que quiere decir "Salvador". El arcángel San Gabriel se lo dijo así a San José: La Virgen "dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1,21).

4. Jesucristo es verdadero Dios

    Nosotros sabemos que Jesucristo es Dios porque Él nos lo dijo y porque lo demostró con sus obras. Nos dijo: "Yo y el Padre somos una misma cosa (Juan 10,30); quien me ve a mí ve al Padre (Juan 14,9); nadie conoce al Padre sino el Hijo" (Mateo 11,27).

    Jesucristo hace cosas que sólo puede hacer Dios. Cura a los mudos, a los ciegos, a los leprosos...; resucita a su amigo Lázaro, al hijo de la viuda de Naím...; perdona los pecados al paralítico, a la Magdalena, a la mujer adúltera...; y todo esto lo hacía por su propia virtud, porque era Dios.

  B. Señala la respuesta correcta entre los paréntesis: 

 A pesar del pecado original, Dios seguía ( ) a los hombres.

 Con la Redención se recuperaba la ( )

 Por medio de los Profetas, Dios les recuerda la ( ) de la Redención.

 Isaías dijo que el Mesías nacería de una ( )

 Miqueas profetizó que Jesús nacería en ( )

 Dios envió a su propio ( ) para salvar al mundo de sus pecados.

 El Señor se llama Jesús, que quiere decir ( )  

 Dijo: Yo y el Padre somos una misma ( )  

5. La resurrección de Cristo, la mayor prueba de que es Dios

    Jesucristo murió verdaderamente y resucitó también de verdad. Se apareció repetidas veces a sus discípulos, y estos lo atestiguaron. Sus enemigos querían ocultar esta prueba de su divinidad (cfr. Mateo 28,11-15). La resurrección de Cristo es la mayor prueba de que es Dios, pues resucitó por su propia virtud o poder.

6. Jesucristo es verdadero hombre

    Jesucristo es igual a nosotros, menos en el pecado y el error. Él no tuvo ningún pecado, ni se equivocó jamás. Sin embargo, tuvo madre como tenemos nosotros; trabajó con sus manos, ayudando a San José; tuvo hambre y sed, comía y bebía; se cansaba después de hacer un esfuerzo; tuvo amigos y lloró cuando murió su amigo Lázaro; se alegraba con sus discípulos, con los niños... Jesucristo no sólo es perfecto Dios, sino que además es perfecto hombre.

7. Jesucristo vive y es nuestro modelo

    Jesucristo venció a la muerte. resucitó y subió al cielo. Como Dios, está en todas partes y todo lo ve y lo oye. Jesucristo está en el cielo y en la Eucaristía.

    Podemos hablar con Él de nuestras cosas y de sus cosas. Él nos escucha y nos habla, no con palabras sino en nuestro corazón. Tenemos que aprender de Jesús porque con su vida, con sus obras y sus palabras, nos enseñó lo que tenemos que hacer para salvarnos y cómo lo tenemos que hacer. Él mismo ha dicho: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Juan 14,6).

8. Hay que conocer y tratar a Jesús

    Los amigos salen juntos, conocen dónde vive cada uno, cómo piensa, cuál ha sido su vida, hablan de sus cosas. Con Jesús pasa lo mismo. Si queremos tratarle, lo encontraremos en el evangelio, en la oración y en el sagrario.

    - El Evangelio. Cuando leemos el evangelio conocemos más a Jesús: cómo es, cómo quiere a sus amigos, lo que espera de ellos. Por eso, debemos leer todos los días el evangelio, aunque sólo sea unos minutos.   

    - La oración. Podemos hacer un rato de oración en la iglesia o en nuestra casa, en un lugar donde estemos tranquilos y en silencio, para hablar con el Señor de lo que nos preocupa, pidiéndole lo que necesitamos o deseamos y dándole gracias por todo.

    - La Visita al Santísimo. Aunque Jesús está en todas partes, porque es Dios, está de una manera especial en el Sagrario. Es muy bueno que todos los días vayamos a hacerle una visita, aunque sea corta, para saludarle, hablar con Él y escuchar lo que nos dice en el fondo de nuestra alma. También podemos saludarle con el corazón cuando vemos una iglesia, pensando que está en el Sagrario.


Curso de Catequesis. Don Jaime Pujol Balcells y Don Jesús Sancho Bielsa. EUNSA. Navarra. 1982. Con la autorización de los autores.


  C. Señala la respuesta correcta entre los paréntesis: 

 Jesucristo murió y ( ) de verdad.

 La resurrección es la mayor ( ) de que es Dios

 Jesucristo es igual a nosotros menos en el ( ) y el error.

 Trabajó con sus manos, ( ) a san José.

 Lloró cuando murió su ( ) Lázaro.

 Jesucristo está en el ( ) y en la Eucaristía.

 Cuando leemos el  ( ) conocemos más a Jesús.

 Podemos hacer un rato de ( ) hablando con el Señor.

 En el sagrario de una iglesia podemos hacerle una ( )

  Preguntas de los catecismos

1. ¿Qué es la fe?  La fe es una virtud sobrenatural por la que -apoyados en la autoridad de Dios- creemos las verdades que ha revelado, sabiendo que no puede engañarse ni engañarnos.

2. ¿Qué quiere decir la palabra "Creo"?  La palabra "Creo" quiere decir: acepto firmemente las verdades reveladas por Dios.

3. ¿Qué verdades debemos creer?  Debemos creer las verdades que Dios ha revelado y la Iglesia nos enseña.

4. ¿Dónde se contienen las principales verdades que debemos creer?  Las principales que debemos creer se contienen en el Credo.

  D. Selecciona el botón de la contestación correcta. Abajo están las posibles respuestas: 

 PREGUNTAS  RESPUESTAS
 ¿Ha abandonado Dios a los hombres después del pecado?

 ¿Cómo ha cumplido Dios Padre su promesa?

 ¿Quién es Jesucristo?

 ¿Cuántas naturalezas hay en Jesucristo?

 ¿Cuántas personas hay en Cristo?

 ¿Dónde está ahora Jesucristo?


 

 POSIBLES RESPUESTAS

 A

 Hay una sola persona, que es divina, y es la segunda de la Santísima Trinidad.

 B

 No. Después del pecado les ha prometido un Salvador

 C

 Es el Hijo de Dios hecho hombre que nació de la Virgen María, Perfecto Dios y perfecto hombre.

 D

 Está glorioso en el cielo y en el Santísimo Sacramento del altar.

 E

 Dos naturalezas: una divina, porque es perfecto Dios, y otra humana, porque es perfecto hombre.

 F

 Enviando a su propio Hijo, que nos salva de nuestros pecados.

  Propósitos de vida cristiana

- Leer todos los días el Evangelio durante unos minutos, para conocer mejor la vida oculta y doctrina de Jesús.

- Hacer una breve visita al Santísimo en el Sagrario para estar con Cristo, realmente presente.



 
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