¡Quién lo iba a decir!
para imprimir


Nombre_________________________________Curso:_______Fecha:____________

Instrucciones: Lee y comprende bien este texto y después haz el crucigrama.


    ¡QUIÉN LO IBA A DECIR!

    Érase una vez una gran ciudad en donde la gente tenía pies y cabeza; allí vivía Mercedes con sus padres y su abuela que la quería mucho porque ella la había criado: le había dado alimento, entretenido, y principalmente, le había enseñado a trabajar en casa.

    Merceditas, como la llamaban familiarmente, era bonita, cordial y buena colegiala. Tenía sus amigas con las que jugaba algunas veces. Digo algunas veces porque Merceditas, como todas las niñas y niños, tenía una amiga íntima, aquella a quien le contaba todo, era... su abuela. Sí, ¡cuánto había jugado de pequeña!

    A Merceditas le gustaba contar a su abuela todo lo que pasaba en el colegio y en la calle, puesto que ella ya no podía salir como antes; de esta manera se hacían compañía mutuamente, mientras la abuela zurcía los calcetines y doblaba la ropa.

    Pero, un día la abuela descubrió que no veía lo suficiente para enhebrar las agujas de coser. Merceditas s dio cuenta en seguida y para dar ánimo a la abuelita le enhebraba las agujas con mucho ahínco y le hacía más compañía que nunca.

    Este suceso unió aún más a las dos. De tal manera que Merceditas casi no salía con las amigas.

    Los padres de la niña decidieron que aquella situación no podía continuar y después de recorrer muchas tiendas y mercados encontraron una máquina, un invento pequeño que enhebraba las agujas. La compraron y, muy satisfechos se la regalaron a la abuela.

    De esta manera la niña estaría más libre para salir con las amigas, y la abuela podría pasar las horas zurciendo y zurciendo... ¡comentaban los padres!

    Pasadas algunas semanas la máquina se perdió y mientras la buscaban, Merceditas volvió a ayudar a su abuela, ésta cambió la cara y se puso muy alegre porque volvían a hablar y a estar juntas.

    Como no se encontró la máquina, un buen día la madre compró otra máquina de enhebrar y Merceditas tuvo que volver a salir con sus amigas. Al poco tiempo se volvió a perder la máquina y por tercera vez, la madres de Merceditas compró otra.

    Una tarde mientras hablaban, Merceditas vio que su abuela estaba muy callada y tenía los ojos llorosos.

    -"¿Qué le pasa, abuelita?"

    "Merceditas -dijo la abuela cogiéndole las manos- ¿Podrías perdonarme? He sido muy egoísta... verás... esta vez la máquina de enhebrar no se ha perdido, yo la eché a la basura. Lo hice para no perder tu compañía. ¡Te quiero tanto!"

    -"¡Abuela! -dijo Merceditas abrazándola- ¡Yo también te quiero mucho! Quiero que sepas que la segunda máquina tampoco se perdió, yo la eché a la papelera del colegio."

    La abuela muy sorprendida, acariciaba a su nieta, mientras Merceditas, pensaba contárselo todo a sus padres y hacer lo imposible para que comprendieran que ella era más feliz junto a la abuela que saliendo con sus amigas. Amigas, siempre tendría, pero de abuela quizás le quedaba poco tiempo y quería aprovecharlo al máximo.

    (Citado por Ll. Carreras y otros. Cómo educar en valores.)

 

Crucigrama


4

 

 

 

 

 

 

 

 

 

5

 

 

 

 

 

 

 


7

 

 

 

 

 
 

2

 

 

 
   

 

 
8        

3

   

 

6

 

 

 

   

9

       

 

 

10

 
       

 

1

 

 

 

 

 

 

 
   
 1. (Horizontal) ¿Cómo se llamaba la niña?
 2. (H) Su amiga íntima era su...
 3. (H) A su abuela le contaba...
 4. (H) La abuela zurcía los...
 5. (H) Merceditas... las agujas de coser.
 6. (H) Merceditas casi no salía con sus...
 7. (H) Los padres encontraron y compraron una...
 8. (H) Pero la máquina se perdió tres...
 9. (Vertical) ¿Cuántas máquinas compraron para la abuela? ...
 10. (H) La abuela tiró la máquina a la...

 Aplicaciones didácticas 

Atrás

| Formación: Conócete a ti mismoOtros: Autoformación |

®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL.