98. Invierno de una vida |
INVIERNO DE UNA VIDA
Que les quiten los pañuelos a las madres
LEÓN FELIPE
Las risas que se escuchan en la calle
hoy pesan como plomo en mi costado.
Mi madre sigue hablando. Sus palabras
se pierden en el hueco de las horas
y es hablar por hablar lo que ella hace
porque no hay luz en sus palabras hueras.
En su mente no hay lindes ni texturas
y la niebla no puede atravesar.
Cuántas noches marchitas han pasado
y han dejado en su pecho la tristeza.
Cuántos llantos regaron sus mejillas
y secaron su fuente de alegría.
Ha empezado el invierno de su aliento
para morir, ausente, en un suspiro.---
Vicente Barberá Albalat
Ensayo para un concierto y otros sonetos. Olélibros.