95. Ya te puedes marchar |
YA TE PUEDES MARCHAR
Ya te puedes marchar,
ya comiste del manzano,
ya bebiste en la fuente de Narciso,
ya leíste los jeroglíficos de la serpiente,
ya gozaste de los besos de las sílfides,
ya dormiste en los brazos de Ariadna;
ya desnudaste las primaveras.
Pues,
ya te puedes marchar
y dejar que otros escupan en tus huesos.
Que nadie sepa de ti
maldito encapuchado de la noche.
Que puedan dormir las doncellas ylos justos
puedan pisar los senderos de las flores y
los pobres
puedan orinar en tus mejillas y despojos y
los santos,
los santos,
si los hubiere,
que se alegren, se alegren, se alegren
por tus pecados y
pisoteen tus restos para siempre.
Que nadie vaya a recoger tu sombra y
te pierdas en el terror del desamparo.No debiste ni haber venido.
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Vicente Barberá Albalat
De amor y sombras. Páginacero Editorial.