74. Recóndito lugar |
RECÓNDITO LUGAR
Esas hojas que caen lentamente
apenas detenidas en su vuelo
parecen olas lánguidas. El suelo
se cubre de una capa consistente,
densa, casi cubierta por un velo
que se extiende a lo lejos, sin medida.
Es un recóndito lugar sin vida
donde reina el silencio. Con el hielo
se han muerto ya las flores. La avenida
de robles, por las sombras circundada,
queda oscura, borrosa y olvidada.
Una rambla amenaza una crecida
con su lengua cubriendo la hondonada
del cauce, casi plano, en un paisaje
oculto por la bruma, sin ropaje,
que hiere la ilusión de mi mirada.
No había solución porque el paraje
era una triste sombra bajo el cielo,
y no quedaba ya ningún consuelo
para quien suele andar sin equipaje.---
Vicente Barberá Albalat
De amor y sombras. Páginacero Editorial.