49. Hoy vago con pie incierto |
HOY VAGO CON PIE INCIERTO
Hoy vago con pie incierto por las sombras del tiempo,
cobijo de oraciones que son humo
en la ascensión fluctuante de mis dudas
que en mi cansada mente se aglomeran.
En casa de mi abuela
con el suelo de barro
y aquel fuego de hogar
con su leña, la lumbre
y el amor de las llamas,
el sosiego alumbraba nuestros ojos,
la inquietud terminada de la guerra.
Más tarde, los veranos eran hojas,
frondas de religiosa letanía.
En las eras y calles
nacían y morían,
─aunque un poco más tarde─,
los sones de una armónica incruenta,
reflejo de suspiros
y alimento de ensueños.
Luego, en la capital ,
devoraba los libros en un cuarto
inhóspito y oscuro
con la mente cautiva por las chapas
de botellas vacías,
guerreros y doncellas
de un mundoimaginario
en el que yo era el rey de los ejércitos
victoriosos.
Las paredes y el heno de una cuadra
lúgubre
era nuestro
solaz y esparcimiento.
Saltábamos sin miedo por los muros
y sobre los caballos.
Más tarde vino aquel amor primero
perdido en el aliento de unos labios
fugaces como pájaros esquivos
que se escapaban de mis limpias manos.
Acudían ligeros a mi mente
los sueños y aventuras imposibles
luego, la realidad---
Vicente Barberá Albalat
De amor y sombras. Páginacero Editorial.