34. Como una luz extraña |
COMO UNA EXTRAÑA LUZ
El viento apareció con luz dudosa.
Me recordó sonrisas y silencios:
mi infancia tambaleada por la guerra
en aquellas inhóspitas paredes
de soledad, zozobra y desespero;
mis libros, mis hermanos y mis padres;
aquella oscura cuadra de caballos;
los gatos que maullaban a la luna
y el dolor de la gente en su pupila.
entrando la llovizna en el desván
Todo pasó como una extraña luz
que atravesó la nube de mis sueños
de mis viejos recuerdos y añoranzas;
de mis cuentos, tebeos y septiembres.---
Vicente Barberá Albalat
El Limonero de Homero IV. Páginacero Editorial.