33. Braquiterapia |
BRAQUITERAPIA
El dolor puede ser un infierno inescrutable.
Baje tres días al infierno y vi
el dolor más intenso y execrables
quejidos de los cuerpos perdurables
cuyos llantos inanes reviví.
A la tierra, dolido, a fin volví:
me aguardaban las dudas, más amables,
los miedos y las noches incontables
y todo aquello que pasé por ti.
En medio del clamor y la tormenta
no tuviste piedad en ese instante
ni suficiente amor para quererme,
porque por más terrible que mi afrenta
fuera, tu corazón azul y amante,
debió, cuando me vio, compadecerme.
Y así no fue Señor, bien me dejaste
al albur del dolor en mi costado,
en un tenaz infierno ensangrentado.
Esclavo y sin tu amor me abandonaste.---
Vicente Barberá Albalat
El Limonero de Homero IV. Páginacero Editorial.