22. Atardecer azul |
ATARDECER AZUL
Ahí está. Fuera.
Como una ascua que enciende cualquier frío.
Ahí, afuera,
en el dintel de todas las puertas,
tocando la aldabilla
y acariciando con sus manos
la silueta dulce de la noche
y la piel sinuosa de una dama.
Ahí, afuera, quemando el corazón.
Dentro, amarillo de tiempo,
está el atardecer azul.
Aquí, adentro,
escondido en un jardín marchito,
sin apenas caminos donde andar
más allá del trayecto,
cada vez mas arduo,
de su respirar cansino.Sólo queda la acónita nostalgia
adornada con espurnas inmóviles.---
Vicente Barberá Albalat
El limonero de Homero III. Páginacero Ediciones.