85. Hacia el encuentro por |
Por terreno pedregoso,
emprendimos el camino,
que te llevaba a la SIERRA
llamada DE LOS CUCHILLOS.
Camino de tres kilómetros
acompañados del Río,
unas veces, muy cercano
y otras, casi sin sentirlo.
Aguas verdes y tranquilas.
El alma exhala suspiros
y la vista se recrea,
con sorpresa y regocijo,
al contemplar los reflejos,
de tan bello colorido,
de las doradas Montañas,
con sus grietas y sus nidos
de águilas y buhos reales
y de halcones peregrinos.
Reflejos de arbustos y árboles
que nos ofrecen su hechizo,
con ramas, flores y frutos
de muchos y variados tipos:
Zarzaparrillas, romeros,
madroños, enebros, pinos,
madreselvas y coscojas,
sabinas, brezos, lentiscos, …
Montañas que al Río sirven,
de protección y de abrigo,
mientras discurre labrando
el cauce, hasta su destino,
afluente del Río Júcar,
sobre terrenos calizos.
Paredes de hasta cien metros,
a lo largo del camino,
pareciendo una Muralla
de un gigantesco Castillo,
que sirven de compañía,
en todo el recorrido,
a quien sigue este sendero
hasta encontrar los Cuchillos.
En ellas, algunas plantas,
aún, en lugares umbríos,
nacen en la Primavera
para saludar al Río.
Traspiés, fatiga, cansancio,
lentitud en nuestro ritmo, …
que sólo se ven aliviados
por los pájaros con sus trinos
y el murmullo de las aguas,
que, en abrazo compartido,
juegan, dichosos, a ver
qué agrada más a los riscos.
Con la vista en lontananza,
se vislumbran ya los PICOS,
que quedaron de las rocas,
permaneciendo erguidos,
después que el agua y el viento
actuaran de erosivos.
Gran emoción en el pecho
y, de nuevo, sorprendidos,
al encontrarnos al pié
del que fue nuestro objetivo.
Miras y sigues mirando
y un sueño es todo lo visto.
¡HOCES DEL RÍO CABRIEL!
¡Tenías tanto escondido!
Pasando por la carretera,
ya era un gran atractivo,
ver el verde de tus aguas,
por elementos calizos,
pero al recorrer tu cauce,
me has brindado el ser testigo,
de la belleza que ofreces
durante todo el camino:
Los reflejos otoñales
en las orillas del Río.
Tu curso serpenteante
de Montañas protegido,
algunas, dolomizadas,
por los cambios que han sufrido:
La caliza de sus rocas
en magnesio se ha convertido.
Montañas que parecen calientes.
Montañas de color amarillo.
Las especies vegetales.
El canto de los pajarillos.
La “escoba” de las brujas
o bola verde de un pino,
debida a un parásito,
que está colgada del mismo.
Las cárcavas en la laderas
y la SIERRA DE LOS CUCHILLOS:
Imponentes masas rocosas
con afilados filos,
que los semejan cortantes
y de filos muy distintos. …
¡HOCES DEL RÍO CABRIEL!
Lecciones he recibido,
al contemplar tu Paisaje
y realizar tu recorrido:
“Si queremos conseguir
uno u otro objetivo,
no escatimemos esfuerzos.
Tendrán el premio merecido”.
“Para conocer algo bien
y hablar de ello con sentido,
hay que profundizar más.
No sirve lo visto u oído”.
¡HOCES DEL RÍO CABRIEL!
No caerás en el olvido.
Al pasar por la carretera
serás un recuerdo vivo.
---
Lucía López Sánchez
RESERVA NATURAL DE LAS HOCES
DEL RÍO CABRIEL. CUENCA
20 de Octubre de 2.007
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