10. Te estaba esperando |
Muchos siglos han pasado,
veinticinco por más señas,
cuando con grandes esfuerzos
se trabajaba en canteras,
para construir un TEMPLO
en la ciudad de SEGESTA.
Sudor mojando las frentes.
Manos uniendo sus fuerzas,
para mover ágilmente
enormes bloques de piedra.
Unos sobre otros, a veces
y otros, puestos en hilera,
conformando iban la base
de columnas muy esbeltas.
Un conjunto armonioso
y obra de gran belleza,
nacía en la colina,
bajo un Cielo de estrellas,
para el gozo y el disfrute
de toda la Naturaleza:
Muros y escalones varios,
columnas de gran firmeza
y un frontón que apunta al Cielo
pidiendo a los dioses clemencia.
Allí, se oye el silencio.
Allí, el tiempo no cuenta
y en medio de otros cerros
y de escarpadas sierras,
como hoces de un gran río,
allí, EL TEMPLO TE ESPERA
y, con los brazos abiertos,
te abraza y te besa:
“Llevo, aquí, miles de años,
deseando que tú vengas.
Ninguna de mis columnas
tuvo signos de flaqueza,
en todos los terremotos
que hicieron temblar la Tierra
y es que el amor no se rompe,
aunque haya algunas grietas,
si el sentimiento es profundo
y yo quería que vinieras.
Mi satisfacción es grande,
tanta, que si tu te alejas,
seguiré pensando en tí
y con la misma entereza
y en esta misma colina,
te esperaré hasta que vengas”.
---Lucía López Sánchez
Viaje a Sicilia
28 de Julio de 2.008