6. Otoño en La Rioja |
Días de Otoño con sol,
testigos sois de la huella,
que, en tan bello recorrido,
nos ha dejado esta Tierra.
Campos llenos de viñedos,
tronco leñoso en sus cepas,
cubriendo inmensas llanuras
que llegan hasta la Sierra.
Tus pueblos amurallados
con sus casonas de piedra,
pimientos en sus balcones
y en sus ventanas macetas,
adornando con sus flores
la austeridad de sus rejas.
Calles que están empinadas,
que se abrazan por estrechas
y en sus paredes escudos,
símbolo de su nobleza.
El hondo Valle del Ebro,
empapado en niebla espesa,
semejando en lontananza
otra montaña que fuera.
A su paso por Briones,
con cortesía serena,
el Ebro tuerce su cauce
para besar a su dueña.
Canciones de colorido
entonan largas choperas,
que cubren todo el meandro
de alfombras de hojas secas.
Monasterios, Catedrales, …
encerrando tal riqueza,
que sólo en valor le gana
la madre Naturaleza:
Puertas de oro labradas,
marfiles en sus arquetas,
Claustros de los Conventos,
encaje grabado en piedra,
figuras de filigrana
en sepulcros de Abadesas, …
Tierra de afamado vino
de crianza y de reserva.
Rico vino de Rioja
conservado en sus bodegas.
Recuerdo de tantos pueblos
de la ruta Jacobea:
Junto a Briones, Abalos,
la Capital Logroñesa,
Santo Domingo y Nájera,
Sajazarra – Fortaleza –
Cañas, Haro, San Millán, …
y ya en la Rioja Alavesa,
Laguardia. Emoción. Gozo
y suspiros de grandeza:
Pórtico policromado
de extraordinaria belleza.
Honores para Berceo
que, en esta bendita tierra,
con el poeta Gonzalo
la lengua escrita naciera.
Las cigüeñas en las torres.
Torres de tantas Iglesias,
ofreciéndonos su arte,
barrocas y platerescas.
El Valle del Najerilla
entre escarpadas laderas,
corriendo, a veces, deprisa,
otras, con aguas muy lentas,
que reflejan los tonos ocres
de hojas amarillentas,
tostadas en este Otoño
las que muy verdes nacieran.
Gracias, RIOJA, por verte.
Bajo tu Cielo de estrellas,
arrullos a tu Patrona:
“LA VIRGEN DE VALVANERA.”
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Lucía López Sánchez
Noviembre de 1.996