The neoepicureans

The epicureans
 By Roberto Grao Gracia

        The epicureanism is a system of philosophy taught by Epicurus of Samos, a Greek philosopher who lived from 341 till 270 B.C.

    Epicurus believed that the human being’s happiness consists of living continually looking for the pleasure.  For him, pleasure, enjoyment, joy of life is the Supreme good that assures the happiness and pain, suffering is the Supreme evil which prevents the human beings from being happy.

    This pleasure should not be limited to the body - sensitive pleasure - but it should be also intellectual (spiritual, it is said today) covering in this way, everything about the human beings, including what they think and what they feel. He called this the ataraxia as an expression of the serenity of life. This is his doctrine summarized in few lines.

     Epicurus was not misguided when he said that pleasure is good and that pain is evil to the human beings. This is an assertion which anyone at any time in history that has touched it to live, wouldn’t hesitate to sign. What happens is that human life is very complex and no one can avoid the pain and suffering: they appear at any time, especially when someone reaches the old age or the end of the life.

    Today we can say that Epicurus has got many disciples who follow his doctrine without knowing it; they are those I would call neoepicureans, or new epicureans. They are those who go after the pleasure in their lives and they reject pain with all kinds of arguments, and make that attitude one of the fundamental choices in their lives. They are those who justify the death of the innocent baby in the womb of his mother with various pretexts - rape, malformation or danger to the mother’s mental or physical health - and even they speak of a mother’s right to kill his son; they are those who are shocked when someone calls this eventual elimination of a human being’s life, murder; those who try to justify euthanasia, which is the death of a human being in terminal situation rather than help and console him with all the soul, etc. Because, let us not deceive ourselves, the pain is actually an evil, sometimes a bad big and even barely bearable one and pleasure is a good that gratifies and ennobles human life, when it is practised in moderation, of course.

     Then, where is the mistake of the neoepicureanism? Well, it is in the fact that the human being can never avoid pain, all pain and own and alien suffering by more efforts that he can make, which it would be ideal, and he must conform to accept it with more or less resignation, or he doesn’t  sometimes conform in any way and he refuses it absolutely.  Furthermore, if the human being let himself take for that premise of avoiding pain at any price because it is an evil and to seek pleasure above all because it is a good, he is unavoidably away from God, he rejects the faith in Jesus Christ and his terribly bloody redemption on the cross and he loses the ability to make sense to this pain or suffering more or less intense, as a way of serenity and salvation, joining it with the Christ’s sacrifice.

    This explains that, nowadays, many people attempt to justify the murder involving abortion, the terrible genocide of our time, the new slavery of some human beings who are deprived of all rights, including the Supreme right to come to this world. I call them the neoepicureans, even though they don’t know that they are or they are aware of this.

Original de http://indeforum.wordpress.com/


¿Los epicúreos
Por Roberto Grao Gracia

        El epicureismo es un sistema filosófico enseñado por Epicuro de Samos, filósofo griego que vivió entre los años 341 al 270 antes de Cristo. Epicuro consideraba que la felicidad del hombre consiste en vivir buscando continuamente el placer. Para él, el placer, el disfrute, el gozo de la vida es el bien supremo que asegura la felicidad, y el dolor, el sufrimiento, es el mal supremo que impide esa felicidad. Este placer no debe limitarse al cuerpo –el placer sensible- sino que debe ser también intelectual (espiritual diríamos hoy) abarcando así a todo el hombre, incluyendo también lo que piensa y lo que siente, lo que él llamaba la ataraxia como expresión de la serenidad de la vida. He aquí resumida en pocas líneas su doctrina.

         No andaba descaminado el tal Epicuro cuando decía que el placer es el bien y que el dolor es el mal para el ser humano, afirmación que nadie en cualquier época de la historia que le haya tocado vivir, dudaría en dejar de suscribir. Lo que ocurre es que la vida humana es muy compleja y nadie puede evitar el dolor y el sufrimiento por más que se lo proponga: éste aparece en cualquier momento, especialmente al llegar a la vejez o término de la vida.

         Hoy puede decirse que Epicuro tiene muchos discípulos que siguen su doctrina sin saberlo; son los que yo llamaría neoepicúreos, o nuevos epicúreos. Son los que en su vida persiguen el placer y rechazan el dolor con toda clase de argumentos, y hacen de esa actitud una de las opciones fundamentales en su vida. Son los que justifican la muerte del inocente niño en el vientre de su madre con diversos pretextos –violación, malformación o peligro para la salud psíquica o física de la madre- e incluso hablan de un derecho de ésta para eliminar a su hijo; los que se escandalizan de que se llame a esa eliminación definitiva de un vida humana, asesinato; los que tratan de justificar la eutanasia, que es la muerte de un ser humano en situación terminal en lugar de ayudarle y consolarle con toda el alma, etc. Porque, no nos engañemos, el dolor es efectivamente un mal, a veces un mal muy grande e incluso apenas soportable y el placer es un bien que gratifica y ennoblece la vida humana, cuando se practica con moderación, claro está.  

         Entonces, ¿dónde está el error del neoepicureísmo? Pues en que el hombre jamás puede evitar el dolor, todo dolor y sufrimiento propio y ajeno por más esfuerzos que haga, que sería lo ideal, y debe conformarse procurando aceptarlo con mayor o menor resignación, o a veces no se conforma de ninguna manera y lo rechaza absolutamente. Además, resulta que, si se deja llevar de esa premisa de evitar el dolor a toda costa porque es un mal y buscar el placer por encima de todo porque es un bien, se aleja ineludiblemente de Dios, rechaza la fe en Jesucristo y en su Redención terriblemente cruenta en la Cruz y pierde la posibilidad de dar sentido a ese dolor suyo o sufrimiento más o menos intenso, como camino de serenidad y de salvación, uniéndolo al sacrificio de Cristo.

         Así se explica que tantas personas actualmente, intenten justificar el asesinato que supone el aborto, el genocidio terrible de nuestra época, la nueva esclavitud de algunos seres humanos a los que se les priva de todo derecho, incluso el supremo derecho de venir a este mundo. Son los que yo llamo neoepicúreos, sin que ellos mismos sepan que lo son o sean conscientes de ello.

Original de http://foroin.wordpress.com/



 Aplicaciones didácticas 

Atrás



Vídeo: San Francisco Javier


Otros: Patronos de la JMJ

®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL (España)