Carta de una madre de Lepe

    Carta de una madre de Lepe a su hijo.

    Querido hijo:

    Te escribiendo lentamente porque ya sé que tú no puedes leer rápidamente.

    Nos hemos mudado, porque papá leyó en el periódico que la mayoría de los accidentes ocurren a menos de 20 kilómetros de casa. No te puedo dar la nueva dirección, porque la familia que vivía aquí antes se llevó el número de la casa para no tener que cambiar su dirección. Este sitio tiene lavadora. El primer día metí cuatro camisas, tiré de la cadena y desde entonces no las he vuelto a ver.

    Solo ha llovido dos veces esta semana, la primera vez durante cuatro días y la segunda, solo tres días.

    El abrigo que querías que te mandásemos por correo pesaba demasiado debido a los botones, así que se los arrancamos. Pero no te preocupes, podrás encontrarlos dentro de los bolsillos del abrigo.

    Recibimos una carta del servicio de pompas fúnebres. Dicen que, si no pagamos el entierro de la abuela, que la echan. Así que estamos preparando el cuarto para los invitados.

    Tu hermana ha dado a luz esta semana. Todavía no sé si es un niño o una niña, así que no puedo decirte si eres tío o tía.

    Tu primo Eufrasio se cayó en un barril de vino. Sus amigos intentaron sacarlo, pero él se resistió juguetonamente y murió ahogado. Al incinerarle, estuvo ardiendo durante tres días.

    Ha habido un accidente. Tres de tus amigos iban en una camioneta cuando se cayeron por un puente al río. El conductor pudo abrir la puerta y se salvó, pero los otros dos, que iban afuera,  no pudieron abrir la puertezuela de atrás para la carga, y se han ahogado.

    En fin, sin noticias como puedes ver. Besos.

    Tu madre.


Estadísticas


En los accidentes ferroviarios, el mayor número de víctimas suele estar en el último vagón (el primero suele ser la locomotora, y allí no van pasajeros). Por tanto, una forma de salvar vidas es retirar el último vagón de cada tren.


En Nueva York, un hombre es atropellado cada diez minutos. El pobre tiene que estar hecho polvo.


En un partido de béisbol, el equipo que pierde es casi siempre es el que más pitcheres ha usado. Por lo tanto, los managers no deberían cambiar al pitcher, por muy cansado que pueda estar.


En una famosa serie de experimentos, el doctor Bacterio amaestró una araña para que reconociese su voz y se dirigiese hacia él. Primero puso la araña a un lado de una mesa y la llamó diciendo: “araña, ven aquí” y la araña cruzó la mesa.

Tras cortarle una pata, el profesor volvió a colocar la araña al otro extremo de la mesa y volvió a llamarla; la araña volvió a cruzar la mesa, cojeando.

En sucesivas etapas, el profesor le va cortando más y más patas, y la araña siempre cruza la mesa dirigiéndose hacia él cuando la llama, cada vez con más dificultad y necesitando más tiempo.

Finalmente el doctor Bacterio le corta las ocho patas, la pone en el extremo más alejado de la mesa y la llama. La araña no viene. Bacterio empieza a gritar con más fuerza, insistiendo durante un rato, pero la araña no hace nada.

La conclusión que sacó el profesor Bacterio de este experimento es que las arañas tienen las orejas en las patas.


La inmensa mayoría de las personas tiene un número de piernas superior al promedio.


La probabilidad de tener un accidente de tráfico aumenta con el tiempo que te pasas en la calle. Por tanto, cuanto más rápido circules, menor es la probabilidad de que tengas un accidente.


Normalmente se piensa que los aviones con cuatro motores son más seguros que los que solo tienen dos. Esto es totalmente falso, como se indica en la página 14 de Air & Space, agosto y septiembre 1993: “cuanto menos motores, menor probabilidad de que alguno de ellos se estropee”. Por tanto, los aviones más seguros son los que tienen un solo motor.


Todos los adictos a la heroína bebían leche de pequeños; por lo tanto, la leche es una droga iniciática.


Un biólogo está experimentando sobre los efectos del alcohol. Un día se toma diez cubatas y se emborracha. A la semana siguiente se bebe diez vasos de ron con coca-cola, y la vuelve a pillar. En sucesivas semanas, va probando coca-cola con vodka, güisqui, tequila... Y al final publica un artículo en el que afirma que lo que emborracha es la coca-cola, que es lo único que tenían todos los experimentos en común.


Un hombre tenía miedo de coger un avión por aquello de los secuestros aéreos. Mirando unas  estadísticas, encontró que la probabilidad de que hubiese una bomba en su vuelo era de 1 entre 1000, mientras que la probabilidad de que hubiese dos era de 1 entre 100.000. Por lo tanto, lo que hizo fue tomar el avión llevando él mismo una bomba.


Exageraciones 






Los hay tan feos como él, ¿o con este se rompió el molde?


Los símbolos algebraicos se usan cuando no sabes de qué estás hablando.


No es lo mismo la calle de Conde de Asalto que un conde dando saltos por la calle.


No es lo mismo tirar por la calle de Claudio Coello que tirar a Claudio del cuello por la calle.


No es más tonto porque no se entrena.


No es que lleve gomina, es que parece que le lamió una vaca.





 Aplicaciones didácticas 

Atrás





Vídeo: Oración de un hombre del campo


Otros: Oración

®Arturo Ramo García.-Registro de Propiedad Intelectual de Teruel nº 141, de 29-IX-1999
Plaza Playa de Aro, 3, 1º DO 44002-TERUEL