5. Evolución de la vida





  1. Preguntas sobre la evolución

   Al hablar de la evolución de la vida, hay dos cosas que para mucha gente pueden parecer como un misterio y hoy lo son, pero un misterio que presenta tal vez dificultades de orden filosófico y teológico. La primera pregunta que puede dar esta impresión es ¿cómo ocurre esa evolución? ¿ocurre al azar? ¿o hay algún tipo de plan? para que la vida vaya evolucionando.

      Y segundo: si toda esta evolución nos ha dado tantas formas distintas de vida, ¿basta también la evolución para explicar que exista el ser humano? A la primera pregunta yo quisiera contestar haciendo notar algo muy obvio. Volvamos a recordar cómo un pollito se construye a sí mismo. Un científico dirá que hay una programación a nivel microscópico, tan  microscópico que en el núcleo de una célula (y la célula solo se ve en microscopio) hay una molécula que tiene diez mil millones de átomos y cada grupito de átomos es una instrucción. De alguna manera allí está marcado todo el desarrollo de ese organismo. Pero está marcado de una forma tan  misteriosa que si una célula paso a un millón de células, todas ellas tienen exactamente la misma programación, todas, y sin embargo, una llega al momento que se convierte en una célula del corazón, y otra en una célula del sistema nervioso, y otra en una célula de ver y otra en una célula de un músculo y otra en una célula del sistema digestivo.

   ¿Cómo saben cuándo tienen que hacerlo y cómo decide cada célula lo que le toca hacer? Estamos hablando de algo que es un verdadero misterio porque lo importante en la vida, no es sus componentes, sino cómo están estructurados, por qué se puede decir que hace falta información ahí, porque si no, no ocurre nada que tenga sentido.

  A. Contesta con una de estas letras: a, b, c. (Si la letra toma el color rojo la respuesta es acertada)

  1. Hay dificultades de orden filosófico y

    a. fisiológico
    b. anatómico
    c. teológico

  2. ¿La evolución ocurre por azar? Es la pregunta

    a. primera
    b. segunda
    c. ninguna

 3. La existencia del ser humano es la pregunta

    a. primera
    b. segunda
    c. ninguna

 4. Se pone el ejemplo de

    a. un pollito
    b. un conejo
    c. un ratón

 5. A nivel microscópico en el pollito hay una

    a. casualidad
    b. azar
    c. programación

 6. Lo importante no son los componentes sino cómo están

    a. clasificados
    b. estructurados
    c. pensados





  2. El ordenador y el programa

   Pensemos en un ordenador, una computadora. Acaba de salir de la fábrica. Tiene todos los miles de millones de transistores en montones de circuitos impresos. ¿Qué puede hacer? Nada. Alguien tiene que escribir un programa y alguien tiene que poner ese programa utilizando un código diseñado por alguien y entonces ese programa obliga a las corrientes eléctricas a hacer algo de lo cual el ordenador, la computadora no tiene absolutamente ni idea, ni se aprovecha de nada para ello, pero que tiene sentido para el que conoce el significado del programa y de los hilos.

   Pues bien, ¿quién hace el programa para un ser viviente? ¿quién pone el programa dentro de cada una de esas células, para que se haga el organismo como debe hacerse? Decir que esto ocurre por azar, es tan absurdo como decir que un ordenador va a tener el programa porque se lo hace él mismo, por azar. Ah, no, el ordenador nunca se hace su programa.

   Y ¿qué es azar al fin de todo? Pues no es nada. ¿Puede usted medir azar como un experimento en el laboratorio? No. Déme usted un kilo de azar. Pues si. El azar no es nada más que una palabra para disimular la ignorancia. Es como cuando un padre le dice al niño que el Sol brilla porque si, porque es brillante. Eso no es una explicación. De modo que exige algo más que hablar en  términos de azar.

   Para explicar cómo se forma cada ser viviente con una programación tan compleja se ha calculado matemáticamente la probabilidad que habría de que una molécula del genoma humano, no todo lo que es el material genético del ser humano, se produzca por azar. No hay una probabilidad ni aunque hubiese un trillón de universos como éste, y cada átomo de todos esos universos estuviese haciendo un millón de operaciones por segundo para ver si sale por casualidad la molécula. No hay posibilidad alguna de explicarlo. Entonces, cabe perfectamente hablar en términos filosóficos y teológicos, de que el Creador, al crear el universo, le da un modo de actuar que sigue leyes físicas a partir de unas condiciones originales porque el Creador sabe que comienzan con otras condiciones y con esas leyes físicas se va a producir esto y esto, a lo largo de toda la existencia del universo.

  B. Contesta con una de estas letras: a, b, c.

  1. ¿Qué puede hacer el ordenador sin programa?

    a. nada
    b. mucho
    c. algo

  2. ¿Quién obliga a las corrientes eléctricas a hacer algo?

    a. los circuitos
    b. el programa
    c. los transistores

 3. ¿El ordenador se aprovecha del programa?

    a. a veces
    b. si
    c. no

 4. ¿El ser humano necesita un programa?

    a. a veces
    b. si
    c. no

 5. El azar es una palabra para disimular la

    a. ignorancia
    b. sabiduría
    c. el misterio

 6. El Creador ha fijado las leyes

    a. filosóficas
    b. teológicas
    c. físicas

  3. Origen del hombre

  Así pues, podemos aceptar filosófica y teológicamente la evolución pero decir que esa evolución se debe solo al azar, eso no es ciencia. Y así, tenemos que preguntarnos luego, ¿esta evolución puede llevar a explicar al hombre desde el punto de vista biológico? o si la diferencia biológica entre el hombre y el chimpancé es un poco más del 1% nada más, ¿se explica todo en el material genético? ah, ¿entonces ya se explica que el hombre aparezca por pura evolución? No, porque la evolución solamente puede producir un nuevo órgano o una nueva manera de actuar fija. Una araña no cambia el estilo de la tela con la moda; una abeja no calcula cómo ha de hacer el panal para que sea más bonito. Hacen las cosas de una manera automática, fija.

   El hombre, en cambio, tiene libertad, decide lo que quiere hacer y lo hace responsablemente y libremente. ¿Y se puede explicar el Quijote  por puro azar? Pura tontería. ¿En qué está entonces el hablar de todo lo que es propio de la inteligencia humana? ¿Es la inteligencia humana una secreción química del cerebro? No, eso nadie lo dice. ¿Es la inteligencia humana algo que se puede reducir a las cuatro fuerzas de la materia? No, ni la fuerza gravitatoria, puede escribir una poesía, ni la electromagnética, ni las fuerzas nucleares. Entonces hay que admitir que en el ser humano  hay algo que no puede provenir de la materia, que no puede ser efecto simplemente de una evolución material y que solo un espíritu puede explicarlo. Toda la actividad del hombre, artística, ética, el sentido de responsabilidad, la libertad; todo esto exige una causa no material y entonces, el único que puede dar lugar a que exista esa realidad no material, es el mismo Creador no material, que ha dado la existencia al universo. El hombre no puede explicarse por mera evolución, cómo puede explicarse un mono y aún el mono, no puede explicarse por el azar, sino que exige un programador, para que se dé esa evolución que hemos descrito.

  (Texto original del P. Manuel M. Carreira S.J. Astrofísico)

  C. Contesta con una de estas letras: a, b, c.

  1. No se puede explicar la evolución por

    a. la matemática
    b. el azar
    c. la sabiduría

  2. ¿Se puede explicar el hombre desde el punto de vista biológico?

    a. no
    b. si
    c. a veces

 3. El hombre ¿aparece por pura evolución?

    a. si
    b. a veces
    c. no

 4. ¿La araña puede cambiar el estilo de su tela?

    a. no
    b. si
    c. a veces

 5. ¿Es la inteligencia humana una secreción química del cerebro?

    a. si
    b. no
    c. a veces

 6. ¿Cuál es el programador del hombre?

    a. el azar
    b. la biología
    c. el Creador





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