3. El velero del Niño



   En el oratorio de cierto colegio había una Virgen vestida con un manto ondulado añil (azul oscuro), que parecía un puñado de mar dorado por el sol del atardecer; a uno y otro lado del retablo se alargaban dos franjas azules, como si fueran dos brazos de mar, y el Niño Jesús, sentado en su regazo, mostraba desde sus tiernas manos un barco, de juguete, pero un barco velero que invitaba a navegar. No era pues de extrañar que los alumnos la llamaran Virgen del Buen Navegar.

  A Jorge, el niño de este cuento, le gustaba ponerse en el primer banco del oratorio cuando, cada día, visitaba a Jesús Sacramentado. Prefería ponerse delante, para ver más de cerca a la Virgen y al Niño. Ella lo miraba, como solo saben mirar las madres. Y Jorge la miraba también. Le tenía confianza, le encantaba el Niño y le gustaba el barco. "Debe ser delicioso jugar a barcos veleros con el Niño", pensaba.

  -¿Me dejarás entrar en el barco del Niño para jugar?; ¡para jugar a navegar! -le decía un día.

   Jorge tenía afición a la vela, desde que su padre lo llevó a regatear con el modesto velero que tenía en el puerto deportivo de su pueblo

   Y una noche Jorge soñó. En la confusión del ensueño, aprovechando que la Virgen estaba dormida, el Niño Jesús entregó el barco a Jorge para que lo aguantara mientras él se descolgaba del regazo de su Madre. Salieron de puntillas cargados con él, y se encontraron en la playa de un mar terso, como el cristal. Lo pusieron en el agua; lo empujaron, y se subieron los dos, En breve vaivén, fueron alejándose de la orilla. No había brisa y, sin embargo, las velas henchidas empujaban al barco mar a dentro. ¡Qué placer navegar tumbados sobre la cubierta mirando al cielo!

   -¿Ves esa estrella? -preguntó el Niño a Jorge.

   -¿Cuál?

   -Aquella que brilla más; es la de mi Madre. Ella nos guiará; siempre que la mires, invócala.

   El sueva balanceo del velero sobre las aguas serenas cerró los ojos del Niño Jesús en un dulce dormir. Jorge lo miró y lo abrigó cubriéndolo con su jersey. También él sentía sueño; pero, de repente, se movió un fuerte viento que zarandeaba las velas; el agua era un torbellino de espuma que le salpicaba en la cara; las olas se le venían encima y saltaban por la borda. Asustado, no sabía qué hacer, y el Niño dormía. Jorge arrió las velas para luchar mejor contra el viento; se agarró al timón para esquivar las olas, pero le faltaban manos para achicar el agua. Y el Niño dormía. En su desesperación, miró a la Estrella y le pidió auxilio con todas sus fuerzas.

   Al grito, el Niño Jesús se despertó, y con sólo una sonrisa puso calma en el ánimo de Jorge y en la mar.

  -Mejor nos volvemos -le dijo Jorge asustado.

  -Es preciso navegar; pero, por hoy, basta.

  -¿Es verdad que la mar es siempre así?

  -Así es: calmas y tormentas; pero no le temas.

  Soñando aún, regresaron a la orilla y entraron en el oratorio. La Virgen miró a los dos y les sonrió. El Niño Jesús trepó a los brazos de su Madre. Jorge le alargó el barco, y se puso de rodillas. Le pareció que la Virgen le decía algo, pero no la oía bien; se llevó la mano al oído para indicarle que elevara la voz... ¡Era la voz de su mamá que lo despertaba para ir al colegio!

  Como los demás días, después de comer, Jorge se puso en el primer banco; miró a la Virgen y le volvió a pedir que lo dejara meterse en el velero del Niño, no para jugar; ¡para navegar en serio!

  -¡Ya te llegará la hora! -oyó que le decía la Virgen del Buen Navegar.

Samuel Valero

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PRUEBA DE COMPRENSIÓN

1. ¿Qué tenía el Niño en sus manos?

    a. Un barco velero de juguete
    b. Un pequeño libro
    c. Una flor

  2. A aquella Virgen la llamaban

    a. Virgen del colegio
    b. Virgen marinera
    c. Virgen del Buen Navegar

 3. El niño del cuento se llamaba

    a. Manuel
    b. Jorge
    c. Pedro

 4. Un día Jorge se

    a. despertó
    b. asustó
    c. durmió y soñó

 5. El Niño Jesús se

    a. durmió
    b. asustó
    c. perdió

 6. Jorge se asustó por

    a. la calma
    b. la tormenta
    c. la tranquilidad

 7. Al final devolvieron el barco a

    a. la madre de Jorge
    b. al sacerdote del colegio
    c. la Virgen del Buen Navegar



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