Formas de generosidad 
en la familia

 

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    Formas de generosidad en la familia

    Podríamos decir que la generosidad es hacer algo en favor de los demás, aunque cueste esfuerzo. Pero a veces no es fácil identificar claramente esa conducta porque depende de la rectitud de intención y del esfuerzo con que se realiza. No es lo mismo que un rico dé algo del dinero que le sobra, que el pobre que da su única moneda. Para ser generoso hace falta ser consciente de que lo que puede dar o hacer por los demás puede satisfacer una necesidad en los otros.

    Una forma de generosidad puede ser dar dinero o regalar o prestar objetos. Para un padre puede ser cómodo dar a sus hijos abundante dinero o regalos, pero ha de preguntarse si lo hace por satisfacer las necesidades sociales o lúdicas de los hijos o por propia satisfacción. Un exceso de dinero puede fomentar el egoísmo y la comodidad de los pequeños. Algunos padres pueden dar muchos juguetes para compensar la falta de dedicación a los hijos en cosas que exigen mayor esfuerzo.

    Otra forma de generosidad es entregar el tiempo o estar disponible para escuchar a los hijos, ayudarles en sus deberes o simplemente estar alegremente con ellos. Esta manera de "gastar el tiempo" es muy positiva para crear ambiente de familia y sentimiento de seguridad en los chicos.

    Otra manera de ser generoso es  esforzarse por hacer la vida agradable a los demás, aunque a veces cueste dar conversación y sonreír a los antipáticos.

    Hay dos formas en las que este virtud es más difícil de vivir: una es recibir los favores o atenciones de los demás y otra es es perdonar. En ocasiones resulta más llevadero hacer las tareas uno mismo que pedir a los hijos que las hagan o ayuden a hacerlas. Pero resulta más educativo dar oportunidades a los pequeños para que aprendan a resolver los problemas por sí mismos y adquieran los hábitos operativos nuevos.

    En todos los actos de generosidad comentados hay un esfuerzo para salir de uno mismo y darse a los demás, pero no hay que olvidarse de otra intencionalidad: hacer que los hijos aprendan a ser generosos.

Arturo Ramo

 

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